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FERIA DE LA VIRGEN DE LOS LLANOS

Castella, enorme, para la lluvia y el éxodo de los tendidos en Albacete

El francés, que abrió la puerta grande, captó la atención con una gran faena cuando parte del público abandonaba la plaza por un tremendo aguacero; Ureña y Aguado, sin suerte

martes 17 de septiembre de 2019, 18:16h

El primero de Montalvo fue devuelto por flojo, saliendo en su lugar un sobrero de la misma ganadería. Se lució en banderillas José Chacón con un magnífico par. La faena de Sebastián Castella fue de más a menos, con unas primeras series de interés dentro de una actuación que se fue diluyendo cuando el toro se empezó a parar. Mató de un estoconazo y saludó una ovación.

El cuarto fue un toro de Montalvo extraordinario: encastado, bravo, noble, incansable en su repetición... No le fue a la zaga el francés, que le dio fiesta por los dos lados a pesar del tremendo aguacero que descargaba sobre la plaza de la calle de la Feria. Soberbio con la derecha y soberbio al natural, toreando con tanta clase y calidad como la que le ofreció el toro. Entró a matar como un león, cobrando un estoconazo de libro que hizo rodar al montalvo sin puntilla patas arriba. Dos orejas con muchísima fuerza y la gente enloquecida.

Con un ramillete de buenas verónicas recibió Paco Ureña al segundo. El murciano, que regresaba a esta plaza tras el grave percance sufrido hace un año, sorteó un toro bajito de casta al que toreó con corrección sobre ambas manos. La faena, brindada al doctor Pascual González Masegosa y a todo el equipo médico de la plaza de toros de Albacete, y vivida bajo los acordes del pasodoble Dámaso González, no llegó a tomar vuelo frente a un toro que se fue viniendo a menos.

El quinto fue un toro muy difícil, que fue a peor durante su lidia hasta terminar poniéndose prácticamente imposible. Ureña lo intentó sobre los dos pitones, pero pronto vio que no había nada que hacer. Faena de aliño previa a un mal manejo de los aceros, especialmente del estoque de cruceta.

Entre la lluvia que comenzó a caer antes de la salida del tercer toro y la falta de raza del montalvo, la faena de Pablo Aguado no llegó a romper. El sevillano, eso sí, dejó seis verónicas y una media sensacionales en el recibo capotero. Aguado quiso aplicar su buen sentido del temple y colocación, dejando algún muletazo suelto dentro de una faena que no pasó a mayores.

El sexto fue manso, peligroso, sin querer embestir. Se lo quitó de en medio Aguado en una faena de aliño, en la que no faltaron varios sustos.

Albacete, martes 17 de septiembre de 2019. Toros de Montalvo (1º bis, salido tras devolverse el titular por flojo), correctos de presencia y de decepcionante juego salvo el excelente cuarto, un toro realmente importante. Sebastián Castella, ovación con saludos y dos orejas; Paco Ureña, ovación con saludos y silencio; Pablo Aguado, palmas y silencio. Entrada: Tres cuartos de plaza. Iván García saludó tras parear al sexto. Tras romperse el paseíllo, el público obligó a saludar a Paco Ureña en la tarde de su regreso a la plaza donde el pasado año sufrió un grave percance.