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SETMANA DE BOUS

Una gran faena de Miguel Polope en Algemesí

El valenciano corta dos orejas tras cuajar a un excelente utrero de Talavante premiado con la vuelta al ruedo; entrega y disposición de Miguelito durante toda la tarde

sábado 28 de septiembre de 2019, 17:30h

Fotos: MATEO

Arreado salió Miguelito. De rodillas empezó y de rodillas acabó. Su actitud fue encomiable. La disposición y la entrega fue la norma de su faena. No le perdió la cara al novillo, que asomó por chiqueros con enorme brío y se empleó en los primeros compases. Luego, desarrolló nobleza pero le faltó ritmo en sus embestidas. Una fea cogida no amedrentó al valenciano, que afeó todo con la espada.

La prestancia en el toreo de Miguel Polope se hizo patente con el capote: la verónica genuflexa, la media, la brionesa. Y la pasmosa serenidad en las saltilleras del quite. La faena fue un compendio de temple, naturalidad y ligazón. No hubo crispación alguna, todo fue suavidad y caricias. Unas veces con el compás abierto, otras con la figura erguida, todo surgió despacio, muy despacio. Un cambio de mano fue eterno. Crujió la plaza. Bordó el natural, más natural que nunca en su caso. Además de todo lo anterior, en el epílogo sacó la raza y se echó de rodillas. El novillo de Talavante colaboró al éxito, sacando muchas virtudes. Excelente este Compañero. La estocada del valenciano coronó una actuación fantástica.

SE ESCAPA EL TERCER NOVILLO

Inaudito lo ocurrido en el tercer capítulo de la tarde. El novillo de Talavante tenía un problema de visión. Aparententemente cruzaba la vista. La lidia fue del todo complicada. Mención aparte merece el banderillero Juan Carlos Donaire, que le echó arrestos al asunto y bregó con solvencia una papeleta nada sencilla. Los ánimos se encendieron en los tendidos, sin embargo la presidencia aguantó las protestas ante el evidente problema del utrero. Entre medias, Gordo, así se llamaba el astado, se llevó por delante al subalterno Sergio Pérez y cerca estuvo de hacer lo mismo con un monosabio. Cundió el nerviosismo y finalmente el palco optó por sacar el pañuelo verde. Demasiado tiempo para tomar la decisión. No fue tarea fácil la de los cabestros, que trataban, a veces sin éxito, de evitar las acometidas del novillo, que se arrancaba con todo. Al entrar de nuevo al chiquero, el novillo se escapó por una de las puertas al romper el pestillo, sembrando el pánico y saliendo directamente a las calles de la localidad. Al parecer el toro se dirigió hasta los corrales, donde fue abatido por la policía local. Desde megafonía se llamaba a la calma y rápidamente la alcaldesa, Marta Trenzano, transmitió desde el balcón del ayuntamiento que "la situación ya estaba controlada". Felizmente.

Tras el caos vivido, salió un sobrero de Talavante. Un toro por volumen, cuajo y hechuras. De embestida pastueña, siempre a media altura y distraído, lo toreó Miguelito por momentos con reposo. También hubo tiempo en su faena para los alardes de arrojo como la portagayola o el cierre rodilla en tierra. Su querer durante toda la tarde quedó fuera de toda duda.

Polope manejó de nuevo el percal con cadencia. La media fue de categoría. El de Talavante resultó mansito dentro de su bondad. Acabó rajándose pronto. El valenciano apenas pudo esbozar una serie, templada eso sí, antes de que el novillo dijera basta y se refugiara en tablas. Lo mejor ya lo había hecho antes.

Algemesí (Valencia). Sábado 28 de septiembre de 2019. Novillos de Talavante, bien presentados y de variado juego. Excelente el segundo, de nombre Compañero, número 65, colorado meano, nacido en 03/16 y premiado con la vuelta al ruedo. Miguelito, ovación con saludos y silencio; Miguel Polope, dos orejas y silencio. Entrada: Lleno. Saludaron Sergio Pérez y Rubén García tras parear al primero.

PARTE MÉDICO DE SERGIO PÉREZ: "Cornada envainada, hematoma subcutáneo en el muslo. Constantes normales con buen pulso distal. Se remite al Hospital de Alzira para estudio con eco doppler. Pronóstico reservado".