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ENTREVISTA

El Cid y Zaragoza, última parada de su historia
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(Foto: André Viard / Choperatoros)

El Cid y Zaragoza, última parada de su historia

“Seré torero y viviré en torero hasta que me muera. El contacto con las plazas y la actividad se acaba, pero ahora disfrutaré como aficionado”, señala el de Salteras en vísperas de su adiós definitivo al toreo este sábado 12 de octubre

lunes 07 de octubre de 2019, 12:57h

En la Feria del Pilar se despedirá de los ruedos españoles. Luego cruzará el charco para agradecer a la afición americana el respeto que le ha demostrado y poner así fin a su carrera de manera definitiva. El Cid dice adiós tras diecinueve años de alternativa. Le hubiera gustado llegar a 2020 pero ni los triunfos cosechados a lo largo de la temporada le han hecho cambiar de opinión. Asegura irse feliz, pleno y desarrollado como torero, no es para menos puesto que su nombre ha figurado durante una década en las principales ferias de la temporada. Para el recuerdo deja un puñado de faenas memorables, en Las Ventas, sobre todo, también en Sevilla y, cómo no, en Bilbao con aquella inolvidable tarde de los seis victorinos. Tras colgar el vestido de luces se tomará un tiempo de descanso y luego, reconoce, le gustaría seguir ligado al mundo del toro, esa es su intención.

-No dirá que no se arrepiente un poco viendo cómo está disfrutando este año.

-Arrepentirme no, pero sí que me da mucha pena. Pena porque estoy disfrutando todos los días cuajando toros importantes. Cuando tomé la decisión de decir adiós lo hice tras pensarlo y meditarlo mucho, pero no voy a dejar de reconocer que me cuesta trabajo hacerlo y más viendo que el final está a la vuelta de la esquina.

-¿Está saliendo todo como se imaginaba?

-No, está saliendo mucho, muchísimo mejor. Afronté esta última temporada con unas perspectivas pero el éxito en el mundo del toro depende de muchos factores, aquí no hay nada seguro. Yo pensaba en triunfar, en cortar las orejas todos los días, en dejar en la afición la imagen que quiero, pero de pensarlo a hacerlo va un trecho grande. Afortunadamente se está cumpliendo ese deseo.

-¿La de Zaragoza va a ser la última?

-En España, sí. Es una feria importante para terminar la temporada de mi adiós. Este año empecé en Castellón y voy a terminar en Zaragoza, mis temporadas fuertes han sido siempre así. Y esta no podía ser menos.

“Me siento orgulloso de cómo he llevado mi carrera. Siempre he sido la misma persona y el mismo torero. En la plaza he tenido mi sello, nunca he copiado a nadie. He tenido una trayectoria honesta”

-¿Habrá pues una despedida también en América?

-Quiero estar en varias ferias importantes. Allí terminaré de manera definitiva la temporada y cerraré mi carrera en activo.

-¿Qué es lo que más va a echar de menos?

-Es un mundo tan peculiar que estoy seguro de que echaré de menos absolutamente todo. El vestido de torear te absorbe muchísimo, la adrenalina que te entra cuando estás toreando, la ilusión de verte anunciado en una feria importante, eso se echará en falta. Hay momentos que uno lo pasa mal pero ese mal trago a los toreros nos gusta, a mí al menos me ocurre, y es lo que nos incita a mejorar y a intentar triunfar. Luego, claro, está la convivencia con la cuadrilla, con los compañeros, los viajes, echas más tiempo con ellos, con tu gente taurina, que con tu propia familia y eso también lo echaré en falta.

-El Cid se quitará el vestido de torear pero no dejará de ser torero nunca.

-Nunca, seré torero hasta que me muera y viviré en torero siempre aunque no toree. Eso lo llevo dentro. Es verdad que la actividad se acaba, el trato con el público, el contacto con las plazas se perderá pero igual que se pierden unas cosas, se ganarán otras como el disfrute como aficionado de mis compañeros cuando me siente a ver una corrida de toros.

“Seré torero y viviré en torero hasta que me muera. El contacto con las plazas y la actividad se acaba, pero ahora disfrutaré como aficionado”

-Se cierra un ciclo y se abre otro. Siempre ha reconocido que le gustaría seguir ligado al toro. ¿Qué faceta le atrae más?

-Ahora mismo no tengo nada pensado. El año que viene tengo intención de tomármelo como sabático. Me gustaría acompañar a algún compañero y también ayudar a algún chaval que me guste. Sé que la situación es complicada con la cantera pero me gustaría aportar mi granito de arena y mis conocimientos a toreros que me ilusionen. Lo que no me gustaría para nada es desvincularme del mundo del toro porque es lo que he hecho toda mi vida y es lo que sé hacer. Algún conocimiento he adquirido y creo que cuatro o seis ojos ven más que dos. Espero que mi opinión pueda ayudar en algún momento determinado.

-En invierno comentaba en estas páginas que estaba preparándose como nunca. Vista la temporada, está dando buenos resultados.

-Me lo tomé no como mi año de despedida sino como uno especial en el que había que ir con el pie a fondo para triunfar a diario. No es que antes no me preparara, porque siempre he estado listo, pero es cierto que me lo he tomado de distinta forma. La experiencia me dice también que mientras más años cumplas, más preparado has de estar. El toro sale siempre con la misma edad pero tú tienes un año más cada temporada que pasa. El toro exige estar al cien por cien físicamente para que mentalmente todo fluya más fácil después. En ese aspecto hemos hecho una puesta a punto muy concienzuda.

“Me gustaría ayudar a algún chaval que me ilusione, aportar mi granito de arena y mis conocimientos. Lo que no me gustaría para nada es desvincularme del mundo del toro porque es lo que he hecho toda mi vida”

-Se está yendo en son triunfal.

-Cada vez que uno se enfunda el vestido de torear lo que quiere es triunfar y cortar las orejas. Y, sobre todo, estar a la altura del público que paga su entrada y de la plaza en la que torea.

-Este año hemos visto la mejor versión de El Cid en plazas como Santander, Huelva, Colmenar Viejo, Bilbao o Valladolid.

-Y con corridas que son exigentes y con las que cuesta más trabajo cuajar una gran faena. Pero cuando estás bien física, mental y anímicamente, el toro mediano de cualquier ganadería te sirve para triunfar. Esos éxitos han venido porque estoy centrado, a gusto y feliz, y cuando uno está feliz, las cosas salen a la mínima que embista un toro.

-¿Con qué faena se queda?

-Por cómo han sido las corridas, primero con la de Colmenar Viejo. No ya por cortar tres orejas a la corrida de Adolfo Martín, sino porque para mí fue una tarde redonda; luego la corrida de Huelva, el toro de Cuadri fue muy exigente al principio pero el hecho de estar en tan buen momento me hizo sacarle todo el partido, me dio muchísimo. Y por último, Valladolid, a mi segundo toro de El Pilar lo cuajé a placer, le pegué muletazos muy buenos, fue una tarde muy rotunda.

-Rememorando viejos tiempos. Quién no se acuerda de usted con toros de esas ganaderías. Se vienen a la mente imágenes inolvidables.

-Sí… ja,ja,ja. He tenido y tengo un idilio muy bonito. Hay toreros a los que les va bien cierto tipo de embestidas y a mi forma de torear, el toro de El Pilar le encaja muy bien. No es un toro fácil, es un toro bravo que cuando lo sometes, rompen de verdad y tienen un gran fondo.

-El toro está poniendo mucho de su parte este año para que su despedida sea lo más dulce posible.

-Evidentemente, el toro tiene que colaborar porque de no hacerlo es muy complicado triunfar. Luego hay que cuajarlos y matarlos, pero tienen que embestir. Después hay toros en los que tú pones más de tu parte para que embistan.

-¿Si uno está bien, los toros embisten más?

-Por supuesto. Si uno no está bien, el toro bueno no es tan bueno, el regular parece malo y con el malo directamente ni te pones delante. Eso es así. Es la ley de la preparación de un torero. A mí me ha pasado. Cuando he estado bien y cuando no lo he estado.

“Para ser figura hay que tener suerte, estar en el sitio adecuado en el momento exacto. Y aprovechar la ocasión”

-Siempre se ha hablado de la buena fortuna del El Cid en ese aspecto.

-Para ser figura hay que tener suerte. Eso está clarísimo. En el toro y en la vida. Hay que estar en el sitio adecuado en el momento exacto y aprovechar la ocasión, claro, porque si no, apaga y vámonos. A la suerte hay que acompañarla y hay toreros que la ayudan más que otros. Yo reconozco que soy un torero y una persona afortunada. He tenido suerte en momentos clave de mi carrera. Me he equivocado en muchas decisiones pero en la mayoría he acertado.

-Alguna vez ha comentado que se consideraba torero de plazas grandes. ¡Y vaya con el final que está protagonizando!

-Había que acabar por todo lo alto…ja,ja,ja. Era nuestra idea desde el principio de temporada. Hemos hecho todo lo posible por estar en todas y, en las que he estado, he tratado de estar a la altura de las circunstancias. En alguna de ellas, triunfando. He sido un torero de todas esas plazas porque he tenido éxitos en ellas. He intentado dejar al aficionado contento y viendo a El Cid de siempre.

-¿De qué se siente más orgulloso?

-De la forma en que he llevado mi carrera. Siempre he sido el mismo, desde mis comienzos y hasta este final. Aun siendo figura, siempre he sido la misma persona y el mismo torero. He tenido mi sello, nunca he copiado a nadie y he tenido una carrera honesta. He intentado no hacer daño a nadie y ayudar cuando he podido a toreros nuevos, no he dicho que no a nadie. A los toreros jóvenes hay que darles cancha y que sientan a su lado la presencia de toreros a los que han idolatrado. A mí me ha pasado.

-Cuando dejó Sevilla y se fue a Madrid en busca de oportunidades se marcaría unas metas. ¿Las ha cumplido?

-Sí, sin duda alguna. Por completo. Cuando me fui a Madrid no era nada ni nadie, maté novilladas muy duras por el Valle del Tiétar y hubo personas que creyeron en mí. No les defraudé. Mi sueño era tomar la alternativa en Madrid y lo hice, se cumplió. Otro era compartir cartel con figuras de entonces como José Tomás, Enrique Ponce, Joselito, Morante…, llegué a hacerlo también y muchas veces. Estuve en figura con ellos. Ha sido una carrera de mucho esfuerzo, de muchas lágrimas, de mucha sangre, me siento una persona desarrollada porque he conseguido todo lo que me he propuesto.

-¿Qué va a hacer con la mano izquierda…?

-Intentaré cuidarla por si hay que utilizarla alguna vez. Para ocasiones especiales. Ahora hay toreros que lo hacen muy bien con la izquierda. Tenemos repuesto para todos.

-Suerte.

-Gracias.