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REPORTAJE

CMM, el buque insignia de los toros en abierto
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CMM, el buque insignia de los toros en abierto

Castilla-La Mancha Media se ha convertido en el referente de las retransmisiones taurinas en las televisiones públicas

lunes 18 de noviembre de 2019, 16:30h

Son la mejor ventana que tiene la tauromaquia. Al menos, la de mayor difusión. Las televisiones públicas constituyen una herramienta clave para la divulgación del toreo, para su normalización en la sociedad y su implantación en todos los territorios. El silencio de muchas de ellas, especialmente en lo que a retransmisiones en directo se refiere, contrasta con la apuesta por los toros de otras, que no dudan en poner de relieve un espectáculo que cuenta con un público amplio. Es el caso de Castilla-La Mancha Media (CMM), que se ha situado como el referente del toreo en abierto. Al espacio semanal Tiempo de Toros, que se programa en ambos soportes, en televisión -con cerca de quinientos programas- se emite los sábados y en radio, los domingos, la cadena regional suma en 2019 la friolera de sesenta y seis festejos emitidos, lo que da una buena muestra de la importancia que la tauromaquia tiene para el ente público. De febrero a octubre, desde que este año ofrecieron la primera corrida en Valdemorillo hasta el festival del pasado domingo en Chinchón, la televisión manchega traslada a través de sus cámaras la realidad cultural de su entorno. “En esta región se vive con normalidad el toro, desde el festejo popular hasta el profesionalizado, y eso no hace más que tener reflejo en un medio de comunicación público con una vocación de servicio público”, asegura José Miguel Martín de Blas, la voz y el rostro de los toros en el canal.

Martín de Blas: “No atender al fenómeno toros desde el punto de vista periodístico me parece una equivocación. Los toreros, como héroes populares, deben estar en abierto, así se llega a todo el público”

La base social que tiene el toreo queda patente en los positivos datos de audiencia que generan las retransmisiones en directo, muy seguidas por los espectadores, llegando a colocar a CMM como líder en su franja horaria. “No es necesario que los protagonistas del festejo sean conocidos para que el público tenga interés en consumir toros. Este año, por ejemplo, se han ofrecido una veintena de novilladas -12 con caballos y 9 sin picadores- y muchas de ellas han sido líderes de audiencia. Eso habla de la buena salud que tiene el espectáculo, de la base social que existe y que, con mucha frecuencia, el sector ignora”. El fenómeno de la tauromaquia tiene cabida también en los informativos de la casa, con más de un centenar de piezas de las principales ferias de la temporada. La presencia de los toros en la cadena es generosa y los números son el argumento principal para que se sigan ofreciendo. “Aquí generan interés”, confiesa Martín de Blas, quien añade: “No atender al fenómeno toros desde el punto de vista periodístico me parece una equivocación. Los toreros, como héroes populares, deben estar en abierto, es la forma de llegar a todo el público potencial que puede acercarse y ser cliente de una plaza en un determinado momento”.

Canal Sur y Canal Extremadura, con la cantera

La cantera del toreo tiene en Canal Sur Televisión y Canal Extremadura dos escaparates de lujo. La televisión andaluza lleva apostando por el futuro del toreo desde hace veinticinco años y de manera ininterrumpida por el Ciclo de Novilladas de las Escuelas Taurinas Andaluzas, que en 2019 ha cumplido un cuarto de siglo. Además, esta temporada se han retransmitido tres corridas de toros desde Sanlúcar de Barrameda, Málaga y Jaén, hecho que no sucedía desde 2016. La idea, que este año ha tenido un recorrido breve tras los amplios cambios acaecidos en la corporación tras las Elecciones Municipales, tendrá continuidad en 2020, teniendo como objetivo ofrecer más festejos mayores.

El caso de Canal Extremadura es similar, ya que ha apostado desde su nacimiento por el certamen de novilladas sin picadores que organiza el Patronato de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz y en el cual ha colaborado en las siete ediciones que se llevan celebradas. Además, las cámaras de la televisión extremeña son habituales en la Feria de Olivenza, donde cada año emiten las novilladas con picadores programadas. Sin embargo, su apuesta por los toros se reduce a esto, ya que desde hace tres años no se dan festejos mayores.

Martín de Blas encabeza un equipo de profesionales que cuenta con el respaldo de la audiencia. Al periodista abulense le acompaña en sus labores de narración Óscar Aranda, además de los comentarios del matador de toros César Jiménez y del rejoneador Josechu Pérez de Mendoza. “Yo les llamo equipazo porque es un engranaje que funciona perfecto y que sabe lo que hay que hacer en una plaza de toros. Intentamos trasladar lo que ocurre con el mayor respeto al toro y al torero, y, por supuesto, al espectador”.

Martín de Blas: “El espectador es inteligente para saber lo que está viendo sin necesidad de que nadie retuerza la realidad. Hay que ser, principalmente, respetuosos con el público y los protagonistas”

Siendo un canal público, la audiencia es de lo más heterogénea, va desde el aficionado formado hasta la persona que se asoma por primera vez a una plaza de toros a través de la pequeña pantalla. “Hay que ser fiel a lo que el espectador está viendo. No nos dirigimos a un único televidente, por tanto, tenemos que captar la atención de todos, bien sea desde el aspecto visual, desde los detalles que contemos o desde la narración sobre lo que ocurre entre el hombre y el toro”. ¿Dónde queda la crítica en una retransmisión?, ¿Hay espacio para ella?, preguntamos. “En primer lugar hay que distinguir entre una narración de un evento en directo y una pieza a modo de crónica en un informativo. No son lo mismo y el tono de ambas ha de ser distinto porque se juega con otros elementos. Se tiende a decir que se tapa todo lo que ocurre, cuando la televisión, precisamente, lo enseña todo. El espectador es lo suficientemente inteligente para saber lo que está viendo sin necesidad de que nadie retuerza la realidad. Hay que ser, principalmente, respetuosos con el público y los protagonistas”.

Martín de Blas: “Nosotros no embarcamos las corridas ni contratamos a los toreros, nosotros retransmitimos lo que otros organizan”

A lo largo de los sesenta y seis festejos que han emitido esta temporada, las cámaras de la televisión manchega han estado presentes en los grandes escenarios de la región, como Albacete, Toledo, Cuenca, Guadalajara o Ciudad Real, y en plazas más modestas como Santa Cruz de Mudela o Almadén, que, por su singularidad, constituyen joyas arquitectónicas de especial significado. Es sobre todo en estos cosos donde el toro baja ostensiblemente su trapío, alzándose algunas voces críticas con respecto a la presentación y seriedad de las corridas lidiadas. ¿Se debe de retransmitir todo?, preguntamos. “La calidad de los festejos se vigila pero no se es infalible”, comenta Martín de Blas, antes de agregar: “Si la base de la tauromaquia son los pueblos, ¿por qué no vamos a ir a todos ellos? Lo que hay que intentar entender entre todos es que el toro de plaza de primera no es el mismo que el de segunda o el de tercera. Nunca será igual el de Albacete que el de Hellín. Todos tienen derecho a que las corridas de toros de sus pueblos se vean en la televisión autonómica, en unos saldrá mejor presentado el toro, en otros no, que son los menos, pero también tienen cabida. Lo que no vale son los abusos por parte del sector en este sentido. Nosotros no embarcamos las corridas ni contratamos a los toreros ni las ganaderías, nosotros retransmitimos lo que otros organizan”.

Portugal, sí; Francia, no

En los países vecinos, dos casos bien distintos. La televisión pública portuguesa, RTP, retransmitió la última corrida de la temporada en Campo Pequeno, la tradicional Corrida de Gala, que promedió el 14,6 % de share, además de ostentar el liderazgo de audiencia durante gran parte de su emisión y ser el octavo programa más visto del día en la televisión nacional. Hay que puntualizar que comenzó a transmitirse a las 22:39 horas, en diferido, lo que lleva a suponer que los resultados serían aún mayores si se transmitieran en directo. En las cuatro corridas de toros transmitidas por televisión en abierto (RTP 3 y TVI 1), el promedio global acumulado de espectadores fue de alrededor de dos millones.

En Francia, la situación es al contrario. France Télévisions, empresa de la televisión pública de Francia, con cinco canales generalistas (France 2, France 3, France 4, France 5 y France O) no ha emitido una corrida de toros en abierto pese a que en el sur del país cuentan con un gran arraigo.

Entre apostar por la calidad o hacerlo por la cantidad está muchas veces el debate de los medios sobre su parrilla televisiva. El equilibrio entre ambos conceptos es complejo. “Cuando escucho decir que debería haber menos festejos en CMM y más seleccionados, yo les invitaría a pensar en los toreros “modestos”, también tienen derecho a aparecer y si no fuera por las corridas de toros de los pueblos no se les vería y seguiríamos con el sota, caballo y rey”, apunta. Martín de Blas, que ha cumplido este año 955 retransmisiones desde que en 2002 “tomara la alternativa” ante las cámaras en Tobarra. En todo este tiempo, el comunicador ha vivido situaciones de lo más satisfactorias, como narra una corrida desde el bicentenario coso de Acho, en Lima (Perú), y también las más duras, como contar la muerte de Víctor Barrio en Teruel en 2016. “Fue un impacto, un mazazo que arrasó a todo el equipo. Ha sido la peor experiencia con diferencia. La muerte de Víctor Barrio nos devolvió de golpe a la realidad que en muchas ocasiones olvidamos, que es ser conscientes de que el toro siempre tiene peligro”.

LAS REALIZACIONES DE PATÓN

Si Martín de Blas es la imagen de los toros en CMM, José García Patón -Paton, sin tilde, para sus compañeros-, es el alma de las retransmisiones. Sus realizaciones forman la otra pata del banco en el éxito de la cadena. Y todo con un despliegue técnico ajustado a los presupuestos de la televisión, que, como cualquier ente público, se ha tenido que apretar los machos durante los últimos años. “Trabajamos con seis cámaras y una mini cámara”, confiesa. “Me gustaría decir que tenemos doce o quince, que no es ninguna locura y es lo que se utiliza en eventos como el tenis, donde hay dos protagonistas, muy similar a lo que ocurre en el toreo, con el toro y el torero, aunque aquí hay más acción incluso porque hay momentos que en el ruedo están también los picadores, los monosabios, los banderilleros…”.

José Patón: “El toreo es uno de los espectáculos más atractivos del mundo, su plasticidad, verdad y riqueza no existen en otros eventos”

Además de los elementos técnicos, fundamentales, claro, en la función del realizador hay un factor clave a la hora de retransmitir corridas de toros: ser aficionado. En el caso de Patón, se cumple. “Me gustan desde pequeño, he vivido en El Puig (Valencia), donde he visto pasar al toro por la calle desde niño y luego me acerqué a la plaza. El valor añadido de ser aficionado es fundamental porque conoces las reacciones del toro y los detalles del torero. El desconocimiento sobre el toreo ha supuesto muchos descalabros en retransmisiones taurinas. En su momento, televisiones en abierto apostaron por los toros pero por desconocimiento taurino y también de producción televisiva, se llegó al aburrimiento y al rechazo del espectáculo, cuando, precisamente, la tauromaquia es uno de los más atractivos del mundo porque su plasticidad, verdad, riqueza y desarrollo no existen en otros eventos”. En este sentido, Patón contó en su momento con una figura clave, amigo suyo y también de esta casa: Moratalla Barba: “Era un referente por su manera de ver los toros, un diccionario abierto. Lo que él hacía con la cámara de fotos, a mí me gustaría hacerlo con la de televisión. Él buscaba la foto imposible y yo trato de buscar la imagen imposible o todavía inédita. Me enseñó a ver los toros como nadie”, recuerda.

José Patón: “El toro no tiene fronteras pero no se sabe vender. De hacerlo, no se imaginan la fuerza que tendría”

El espectáculo del toro tiene una fuerza que hasta el día de hoy el sector no ha sabido explotar. La fuerza de la tauromaquia como un evento en el que un hombre se juega la vida en directo queda muy lejos de acontecimientos que son pura mercadotecnia. A años luz queda pues el toreo de la NBA, la Fórmula 1 o los combates de boxeo millonarios que cuentan con estrategias de negocio capaces de convertirlos en el mejor de los productos televisivos. “En el toro está todo por hacer”, sentencia, y añade: “Las posibilidades de este espectáculo son enormes. La fuerza del directo unida al factor toro, donde todo es verdad y no hay trampa ni cartón, lo podrían hacer todavía más potente”.

A nivel técnico, las retransmisiones taurinas también ofrecen muchas vertientes que explorar todavía. “Los ángulos de cámara tienen que ser muy estudiados. Si le colocáramos una cámara al torero, no conseguiríamos un buen plano porque disminuiría el tamaño del toro, por ejemplo, a algo espectacular le quitaríamos importancia. Hay ciertos ángulos que no son adecuados para el toro”, señala Patón. Si en el deporte, por ejemplo, los operadores de televisión tratan de engrandecer el espectáculo que se está viendo, ¿se ha de hacer lo mismo en el toro, se ha de ver todo?, inquirimos. “Hay que entretener, mostrar lo más espectacular, lo más bello, lo más atractivo, lo que no está a la vista, el detalle, la curiosidad…”, apunta antes de incidir en los muchos detalles que se pierden. “Infinidad, se pierden infinidad de situaciones de riesgo que pasan desapercibidas. En la plaza no se ven pero en la televisión sí porque tenemos la tecnología para ello. A veces ni el propio torero se da cuenta. Eso el espectador no se lo puede perder, aunque no hay que repetir por repetir, sino para sorprender”, explica.

Fundido a negro en TVE

El caso de Televisión Española es sangrante. En 2006, en la Feria del Pilar de Zaragoza, se produjo un apagón informativo que duró seis años, en concreto hasta el 5 de septiembre de 2012, cuando las cámaras del ente público volvieron a una plaza de toros, la de Valladolid, para retransmitir un festejo en directo. En aquella ocasión, además, los protagonistas, Juli, Manzanares, Talavante, el ganadero Victoriano del Río y el empresario del coso, Antonio Matilla, cedieron sus derechos, por lo que la corporación solo tuvo que costear el despliego técnico.

Tras la de Valladolid se sucedieron cuatro más: Mérida, en 2013; Cáceres, en 2015; San Sebastián, también en 2015; y Albacete, en 2016. Todas ellas se sucedieron entre las promesas incumplidas de los presidentes de RTVE y los políticos. Esos cinco festejos fueron un brindis al sol, apenas las migajas para el segundo espectáculo de masas del país, que ha desembocado en un lamentable fundido a negro.

Al contrario que su compañero Martín de Blas, Patón no lleva contabilizadas las retransmisiones que ha hecho durante su trayectoria. Aunque matiza al respecto. “Llevo entre muchas y muchísimas. No las cuento por superstición”, asegura antes de hacer un llamamiento al sector taurino. “Le pediría que se implicara, que recapacitara y que se uniera, que creara un instrumento común para la producción selectiva y personalizada de imágenes a la altura del espectáculo que gestiona. El toro no tiene fronteras pero no se sabe vender. De hacerlo, no se imaginan la fuerza que tendría”.

Telemadrid, dos años en crecimiento

Marina Pérez de Ayala, Carmelo López, José Luis Palomar, Sixto Naranjo y Chapu Apaolaza, las voces y los rostros del renovado equipo de toros en Telemadrid.

El 28 de julio de 2018 arrancó una nueva etapa en la información taurina de Telemadrid. Aquel día, la cadena emitió la corrida que protagonizaron Paco Ureña y Román, mano a mano, con toros de Luis Algarra, desde la plaza de toros de Valencia. Supuso también el debut del equipo que a partir de ese momento se encargaría de la retransmisiones taurinas, formado por Sixto Naranjo, Carmelo López, Marina Pérez de Ayala, Chapu Apaolaza y el maestro José Luis Palomar, y que relevó en dichas funciones al anterior, encabezado por Miguel Ángel Moncholi. Aquella primera temporada se dieron hasta once festejos, sumando uno más en la recién finalizada campaña. “Tratamos de mantener un mínimo de calidad en los festejos para que el gran público se acerque a través de un medio en abierto y público a la fiesta de los toros. No solamente queremos contar los toros para los aficionados, también queremos hacerlo para aquellos que pasan por Telemadrid”, apunta Sixto Naranjo, la voz de las narraciones.

Sixto Naranjo: “Hay que ser selectivos, ofrecer lo que como espectadores veríamos. El festejo que se emita debe ser atractivo”

Esos estándares a los que hace referencia son una máxima que llevan a rajatabla. “Hay que ser selectivos, lo dijimos en la primera retransmisión. Hay que ofrecer lo que como espectadores veríamos. Luego entran variables económicas, pero el festejo debe ser atractivo”, apunta. En comparación con 2018, las audiencias de este año han mejorado la media. “En septiembre estaba por encima de la del año pasado. Ha habido dos picos, la corrida del día de San Isidro, con un 15 %, y la del día de la Hispanidad, con un 8,3 %”, comenta, y añade: “Hay que tener en cuenta que en la Comunidad de Madrid las televisiones nacionales tienen mucho tirón, no hay un sentimiento autonómico como en otras regiones para con sus televisiones; aun así, esos dos picos demuestran que cuando se ofrece un espectáculo bueno, a los madrileños les interesa y responden”.

La labor de promoción de Telemadrid es notable, redoblando su apuesta, asociando su marca a la de la tauromaquia y fidelizando a la audiencia. Además refuerza sus espacios informativos dando buena cuenta de lo sucedido durante la temporada. “Tenemos que luchar contra muchas ofertas de ocio, contra los horarios de fin de semana que dificultan que los espectadores se enganchen, pero los datos nos refuerzan en la apuesta, el sector lo tendría que aprovechar”, reivindica Naranjo.