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FERIA DE MARZO

Indulto y cátedra de Ferrera en Olivenza

Enrique Ponce cortó una oreja al cuarto de la tarde

sábado 07 de marzo de 2020, 17:40h

Fotos: ARJONA

Antonio Ferrera sigue sentando cátedra. Lo hizo en su regreso a los ruedos tras la cornada que sufrió en Bogotá. Indultó un toro y dio una tarde extraordinaria en Olivenza. Por delantales que arrancaron roncos olés llevó Antonio Ferrera a Atajante hasta la boca de riego. La algarabia continuó en el galleo por chicuelinas con el que puso al toro en suerte y con el quite de oro con el que lo sacó del caballo. El de Garcigrande tenía ritmo y bravura y Antonio lo embebió en la muleta llevándolo largo en series con la diestra de mucha profundidad y ligazón. Al natural le formó un alboroto, en especial la primera tanda en la que hubo pases de gran belleza. Empezaron las voces de indulto y el torero continuó toreando buscando la complicidad del público, que flameó pañuelos hasta lograr que el presidente sacase el suyo de color naranja.

El quinto hizo amago de rajarse en el saludo, pero Ferrera lo sostuvo en el capote con mucho oficio. Antonio Prieto le recetó un buen puyazo. En banderillas saludaron Valdeoro y Fernando Sánchez. Volvió a amagar con rajarse nada más comenzar el último tercio y Antonio lo sujetó con la voz y dejándole siempre la muleta en el hocico. Por el izquierdo se quedaba dormido y puso en algún apuro al torero que le aguantó frenazos y miradas en naturales de uno en uno, en una faena de mucha importancia y compromiso. Citó para matar con mucha distancia y yendo al paso atacó para dejar un estoconazo. Oreja con fuerte petición de la segunda.

OREJA PARA PONCE

Una oreja cortó Ponce en el cuarto, que no estaba sobrado de fuerzas y al que fue haciendo Ponce a base de tacto, tiempo y la altura justa. De esa manera con la zurda fue trazando los naturales de forma cadenciosa hasta sacar tandas limpias. Con la diestra también tiró de suavidad y fue componiendo la faena que epilogó con la poncina. Bajito y bien hecho el de Domingo Hernández que hizo primero. Metió abajo la cara en el capote con buen tranco, tanto que terminó dando una costalada antes de ir al picador. En el quite repitió voltereta, lo que le mermó las facultades. Ponce lo tanteó con mimo y pidió paciencia. Poco a poco, con esa maestría que le caracteriza, fue sacando pases a media altura, sin apretar, en una faena marca de la casa que remató con la poncina muy aplaudida por el respetable.

No tuvo fortuna El Juli. El tercero se partió la mano derecha en banderillas y fue sustituido por el sobrero de la misma ganadería. Al paso, con pases del desdén, El Juli lo sacó a los medios y allí lo fue ahormando en su muleta a base de pulsear mucho la embestida del astado al que no podía apretar porque si lo hacía perdía las manos. El público agradeció el esfuerzo con una ovación. Tuvo mucho que torear el sexto que manseó en banderillas. A pesar de los esfuerzo de El Juli por mantener al toro en los medios tuvo que desistir cuando el astado se marchó a tablas impidiendo cualquier opción de plantear faena. El toreo madrileño optó con buen criterio por abreviar.

Olivenza (Badajoz), sábado 7 de marzo de 2020. Feria de Marzo.Toros de Domingo Hernández (1º y 6º) y Garcigrande, bien presentados y dispares de comportamiento. El mejor, el segundo, Atajante, número 134, negro mulato, de 482 kilos, de diciembre de 2015, que fue indultado. Enrique Ponce, ovación con saludos y oreja; Antonio Ferrera, dos orejas y rabo simbólicos que no pasea y oreja con fuerte petición de la segunda; El Juli, ovación con saludos y palmas. Entrada: Lleno. Ovación al romperse el paseíllo que recogen los tres toreros.