www.aplausos.es

MADRID

La corrida soñada de la temporada 2019 en Las Ventas

Repasamos cuáles fueron los mejores toros del año en Madrid

jueves 28 de mayo de 2020, 17:27h

Fotos: Javier Arroyo y Plaza 1

Tenemos hambre de toros, es innegable. Para consuelo de los aficionados siempre nos quedará el recuerdo de los toros que nos emocionaron en el ruedo. Con ese regusto nos queremos quedar en este repaso a los mejores toros de la temporada pasada en Madrid. Fue un año especialmente fructífero en lo que a toros bravos se refiere, tan alto fue el número de astados de bandera que ha costado decidir cuáles podrían componer una “corrida ideal”. Además de los reseñados, en esta lista también podrían haber tenido hueco con honores los Pijotero, Maderero, Bonito, Español o Mentiroso, entre otros.

ENVIADO, DE MONTALVO. Número 80, negro listón, de 555 kilos, nacido en 10/14

Fue lidiado en segundo lugar la tarde del sábado 18 de mayo de 2019 por el matador de toros mexicano Luis David -dio la vuelta al ruedo tras estoquearlo- en el marco de la sexta corrida de la Feria de San Isidro. El toro, “de preciosa estampa, serio, sin exageraciones”, describía la crónica de aquel día en APLAUSOS, “se arrancó alegre al caballo aunque empujó con un solo pitón. La faena fue de mucha actitud, tanta que la clase del montalvo se vio achantada. Adame entendió tarde y por la izquierda que el toro exigía tacto y ahí se vio la auténtica condición del toro: humillado, enclasado, con son”, continuaba el relato de Gonzalo I. Bienvenida en estas páginas.

POETA, DE DOMINGO HERNÁNDEZ. Número 123, colorado ojo de perdiz, de 518 kilos, nacido en 02/15

“El colorado que hizo tercero tuvo buen son desde salida. De buena hechura y bonita expresión”, comenzaba la crónica de APLAUSOS de aquella jornada -5 de junio de 2019- en Las Ventas. El texto seguía diciendo: “Obedeció con emoción al capote de Ginés Marín. La clase fue cuidada en varas y en banderillas. La faena empezó de frente, llevando mucho la embestida y el toro respondió con profundidad. El toro hizo el avión con clase infinita. Pareció evaporarse la profundidad al cambiar de pitón, como si la calidad se hubiera visto mermada tras tanta entrega. La ovación despidió el torrente de calidad del de Domingo Hernández”. Sobre aquel toro escribió también Paco Mora en APLAUSOS, que afirmó lo siguiente: “El toro era tan dulce en sus embestidas que el empate que significó que el animal se llevara una oreja puesta al desolladero y el torero extremeño-jerezano exhibiera otra en su vuelta al ruedo no chirrió en absoluto”.

CARASUCIA, DE VALDELLÁN. Número 14, cárdeno, de 587 kilos, nacido en 02/14

El martes 11 de junio de 2019, la ganadería leonesa de Valdellán reeditó las buenas sensaciones dejadas un año antes con el toro Navarro, también lidiado en Las Ventas. En el último San Isidro saltó a la arena de la Monumental en tercer lugar un Carasucia “cárdeno, cinqueño, hondo y pitorro, que humilló de salida”, contaba Gonzalo I. Bienvenida en APLAUSOS. “Embistió mucho y bien el toro en tres tandas importantes. Cristian Escribano le cogió el aire exigiéndole por abajo aunque faltó el temple mostrado con el capote. Fueron tres tandas en las que hubo mucha emoción. Se acrecentó el defecto de escarbar y tuvo más disparo que entrega. La ovación se la llevó el toro”. Sobre el astado de Valdellán se refirió también Paco Mora, quien afirmó: “El toro había respondido con gran casta y bravura a cada cite del torero desde la distancia adecuada, porque el animal, como buen santacolomeño, no admitía ni un intento de encimismo”. Y concluyó: “La interesante corrida de Valdellán, con sus más y sus menos, ha mantenido a la parroquia toda la tarde en tensión. Es el milagro de la casta, que cuando aparece en el ruedo no deja a nadie indiferente”.

EMPANADO, DE VICTORIANO DEL RÍO. Número 62, negro listón, de 534 kilos, nacido en 11/14

Lidiado por Paco Ureña en sexto lugar el sábado 15 de junio de 2019 en la denominada Corrida de la Cultura. El murciano le cortó las dos orejas y abrió la puerta grande de Las Ventas. “Apareció el sexto justo después de regresar Ureña de la enfermería. El toro empujó y lo agarró en todo lo alto Pedro Iturralde. La emoción continuó en la primera tanda sobre la derecha, donde el toro respondió con mucha humillación. Se echó la muleta a la mano izquierda y llegó el temple absoluto de Ureña. El toro derrochó calidad por ese pitón. Tardó el notable toro de Victoriano del Río en echarse. Dos orejas tras aviso”, escribimos en APLAUSOS. Así lo vio el ganadero: “Ha sido un magnífico toro. Lo de menos es la vuelta al ruedo. El otro anterior ha sido muy bueno también. Transmisión, prontitud… ha tenido muchas virtudes”, señalaba Victoriano del Río respecto a Jabaleño, el otro buen toro de la corrida que cayó también en manos de Paco Ureña.

DESPRECIADO, DE JUAN PEDRO DOMECQ. Número 58, negro listón, de 605 kilos, nacido en 12/13

Salió en sexto lugar el viernes 24 de mayo y le correspondió en suerte a David de Miranda. Con él, el torero onubense abrió la puerta grande de Las Ventas al cortarle las dos orejas. “Serio, con alzada y cuajo, fue un gran toro”, comenzaba escribiendo Bienvenida. “El toro se arrancó como un rayo y De Miranda combatió el ímpetu a base de serenidad. El toro iba a más, las tandas cortas pero intensas. El bravo toro de Juan Pedro quiso todo por abajo y De Miranda se lo dio”. El ganadero lo describe así: “Ha sido muy bravo, lo que pide el público de Madrid. Sin duda, ha sido uno de los mejores toros que he lidiado en Las Ventas. Le tenía gran fe porque viene de un semental que se me fue y me había dado cosas grandiosas”, señalaba satisfecho.

PORTUGUÉS, NÚÑEZ DEL CUVILLO. Número 62, colorado, de 525 kilos, nacido en 08/14

En plena Feria de Otoño, un toro sobresalió por encima de todos. Fue este Portugués, de Cuvillo, que le correspondió en suerte a Miguel Ángel Perera la tarde en la que rivalizó mano a mano con Paco Ureña. En APLAUSOS lo contamos así: “El quinto fue un toro de fantástica hechura. Se destapó su auténtica condición en la inteligente faena de Miguel Ángel Perera. Le dio sitio al toro tras una tanda de tanteo y el toro rompió a galopar franco, pronto, con mucha emoción. Repitió la fórmula hasta en tres ocasiones firmando tandas vibrantes. No importó el justo recorrido del cuvillo ni la falta de humillación por el derecho. Todo se compensó con su alegre embestida y el soberbio planteamiento de Perera, que siguió confiando en la inercia del toro arrancado de lejos para firmar muletazos poderosos, con empaque”.