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BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS

Los fuenteymbros ahora en versión valenciana

La familia Machancoses, ganaderos autóctonos, compra un importante lote de vacas de Ricardo Gallardo

Fotos: Adrián Garrido y David A.

Los ya legendarios toros de Fuente Ymbro, recuerden al famoso Harinero indultado por Miguel Ángel Perera en las Fallas de 2006 o los innumerables premios que han conquistado en la misma plaza, van a tener una versión valenciana. La familia Machancoses, ochenta años criando toros para las calles de la tierra, ha dado un paso más en su pasión -también en su profesión- y ha comprado un lote de treinta y seis vacas madres del hierro de Ricardo Gallardo que ya pastan en las fincas de La Vinagra y Vistabella, en los términos de Cheste y Picassent. La aventura, bella y apasionante, tiene dos responsabilidades, por un lado Fernando y por otro sus primos, los hermanos Daniel y José Vicente.

No es fácil, y quizá por ello nada frecuente, que ganaderos de la tierra que tienen su mercado en los festejos populares se embarquen en proyectos de ese rango. La experiencia más desarrollada en la provincia de Valencia fue la de Jiménez Montequi en la finca Los Brunyales, en Navalón, divisa ya desaparecida que en los años noventa apostó por el encaste Cuvillo.

“Nosotros hemos elegido los fuenteymbros porque creemos que es el encaste ideal para lidiar en los festejos formales de plaza, que es algo que también nos gustaría mucho, y para refrescar la sangre de nuestra ganadería que, como bien se sabe, enfocamos hacia los festejos populares en las calles. Mi padre siempre creyó en esta fórmula y me comentaba que le gustaba mucho lo de Fuente Ymbro. Ahora ese sueño lo hemos podido realizar nosotros”, asegura Fernando Machancoses, que asume la representación propia y de los dos primos. “Jo quan veig envestir un bou de Fuente Ymbro m’ompli molt”, me apunta en valenciano antes de seguir con sus planes. ("Yo cuando veo embestir un toro de Fuente Ymbro me llena mucho")

-Llevaremos las dos ramas por separado. Mis primos también piensan lo mismo. Lo de Fuente Ymbro siempre estará puro y la parte que dedicamos a las calles la cruzaremos con algún toro de los primeros. El empuje y la casta que aportan los fuenteymbros creemos que le vendrá muy bien.

Fernando Machancoses: "La idea es mantener pura la parte que hemos comprado y cruzarla también con lo antiguo"

De la solidez del proyecto habla bien a las claras que en la compra hayan entrado vacas en plenitud, jóvenes y de mediana edad, la mayoría de ellas preñadas, que han llegado con dos sementales muy contrastados en la casa madre, el 56-Ocioso y el 202-Mimoso, que fue el padre del toro Laminado que toreó David Mora en Madrid. “Los sementales son un préstamo por un año que nos ha hecho el ganadero, que se ha portado con una caballerosidad que le agradecemos mucho”.

A pesar del cambio de hábitat, los espacios son mucho más reducidos y la alimentación distinta a la que estaban acostumbrados, aquí comen fundamentalmente pienso y subproductos agrícolas, la adaptación de las vacas andaluzas a las fincas valencianas está siendo muy buena y prácticamente la totalidad han dado señales de estar cubiertas.

Ahora que tanto ha crecido la compra de toros llamados cerriles de las ganaderías más acreditadas del bravo, Fernando defiende los dos conceptos. “Cada uno para una cosa. Los de aquí están seleccionados para unas exigencias concretas, las calles, y los de aquellas otras ganaderías, para la plaza. Así que las diferencias son buscadas. Las consecuencias de una selección de años pensando en la funcionalidad”.

Y en cuanto a la situación actual con la pandemia, Fernando prevé un año muy difícil: “El gobierno ha descargado prácticamente toda la responsabilidad en los alcaldes y éstos, lógicamente, tienden a suspender las fiestas para evitar riesgos y los toros forman parte de ese entramado. En cualquier caso confiamos en salir adelante”.

La historia del toro Cubano que alcanzó la cumbre

La historia ganadera de los Machancoses la inició el abuelo de los actuales ganaderos un tanto por casualidad. Propietario de una carretería en Picassent, acudió hasta Jaén con unos amigos. Él a comprar madera para hacer las ruedas de los carros, los amigos a comprar ganado, pero poco después las circunstancias económicas hicieron que se entremezclaran los objetivos. “Aquellos hombres hicieron más gasto del que pensaban hacer y mi abuelo, me cuenta Fernando, les prestó dinero y al final, por cosas de la vida, aunque no era aficionado, tuvo que entrar a formar parte de la sociedad y finalmente quedarse con ella”. Corrían los años cuarenta y de aquel nuevo negocio familiar se responsabilizó en principio su hijo Fernando, el más aficionado de los cuatro que tenía, y poco después se incorporó el benjamín de la familia, Vicente, y juntos dirigieron la ganadería hasta el año 2003 en que la parten en las dos ramas actuales.

"Con Cubano nuestra ganadería se elevó a lo más alto. Marcó nuestro momento cumbre. Tenía mucha movilidad y alegría e iba muy fuerte a los recortes. Y cuando lo embolábamos remataba mucho a la madera y recorría mucha calle. Era un fenómeno"

En aquella primera compra entraron vacas de Rufo Serrano y Marín Marcos, a las que luego incorporaron un lote de Samuel, también compraron animales de otras ganaderías del terreno y de Aragón: “De lo de Samuel aún queda alguna reata en casa muy buena. Entonces se compraba en las zonas más próximas, en Jaén y Albacete principalmente”.

En todo ese tiempo la familia Machancoses se incorporó al grupo de más cartel ganadero de la tierra, de tal manera que se puede asegurar que eran quienes cortaban el bacalao junto a los Viçentet el de El Puig, los Gallo, Germán Vidal, Nadal Mas, el Chacal de Ondara, Mariano de Albuixech…

-Nosotros dimos un salto de calidad en los ochenta con el toro Cubano, que procedía, era nieto, de un toro de Paco Galache.

La historia tiene su miga y merecería una tertulia de invierno a la vera de la lumbre. En el principio está, me cuenta Fernando, un toro sobrero de la plaza de Castellón de la divisa charra, que al no lidiarse lo compró el abuelo Ortolá, un ganadero de Cabanes que poco después vendió todo su ganado a los Chacales de Ondara, y de éstos pasó posteriormente a los ganaderos de Picassent.

"No fue la única estrella de la casa, además de Cubano estuvieron Peregrino, Faraón, Modisto, Bandolero… todos de la misma reata"

Ese toro no solo cubrió durante doce años en la ganadería de los Machancoses dando unos productos extraordinarios, sino que lo lidiaban en las fiestas de los pueblos en las que su simple anuncio llenaba las plazas. El propio ganadero asegura que lo soltaron más de cien veces hasta que hubo que retirarlo por cuestiones de edad.

Cubano era negro y un poco bragado mientras que entre sus descendientes, siguiendo lo que es propio de su encaste, saltaban con mucha frecuencia ejemplares calceteros y coleteros, para los menos aficionados, toros con las patas y las cerdas del rabo blancos.