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El Palco

Moderadamente satisfechos

Moderadamente satisfechos

Hemos dudado de la palabra de Uribes, pero ahora hay que reconocerle su respuesta a Hamilton

En anteriores ocasiones hemos dudado de la palabra de don José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deportes, por lo que se refiere a la Tauromaquia, y así lo hemos expuesto, pues en los primeros contactos que tuvo con los representantes del mundo del Toreo nos dio la impresión, y no solo a nosotros, de que no se lo tomaba muy en serio; más bien se limitaba a decir buenas palabras, que después no se cumplían. El día 17 de junio tuvo una reunión -creo que estaba, en principio, programa para el 15- con el presidente de la FTL, don Victorino Martín, los toreros Julián López "El Juli" y Cayetano Rivera, don Antonio Bañuelos, presidente de la UCTL, y don Antonio Barrera en representación de ANOET. Por lo que se ha publicado, la reunión fue muy cordial, el Sr. ministro se mostró receptivo con la Tauromaquia y se comprometió a atenderla como parte muy importante de nuestra cultura, asegurando que los profesionales del toreo están incluidos en las ayudas a través del SEPE.

Asimismo les aseguró que la futura ley de Bienestar Animal no afectará en absoluto a la Tauromaquia, en contra de lo que viene publicándose, por algunos medios, en los últimos días.

A ello hemos de añadir que tuvo una pronta y contundente respuesta a las declaraciones que hizo, el piloto inglés de Formula 1, Lewis Hamilton, atacando de forma durísima, y desde la más absoluta ignorancia a la Tauromaquia, y es obligado, por nuestra parte, reconocérselo y agradecérselo, igual que en otras ocasiones le hemos criticado su actuación. No obstante, pronto ha puntualizado que respondió no por la opinión que el Sr. Hamilton tiene de la Tauromaquia ("No permitas que la tortura se disfrace como cultura"... "A los niños en España se les enseña a torturar y a matar toros a la edad de 14 años”. “Esto es asqueroso España”), sino por las formas en que lo hizo. Creemos importante este detalle. ¡Piénsenlo!

Hacemos un inciso para referirnos al Sr. Hamilton, pues entendemos que sus declaraciones muestran escasez de inteligencia, ya que opinar públicamente de algo de lo que no se sabe nada es una forma inequívoca de demostrar públicamente que se es necio, con toda seguridad. Dichas declaraciones se acompañaban de una fotografía trucada, de las que utiliza el PETA, partido animalista, considerado como grupo terrorista en Estados Unidos. Con eso, el que no les conozca ya se puede hacer una idea de lo que son. Se ha publicado que el Sr. Hamilton es animalista radical, fanático. Winston Churchill, uno de los hombres más brillantes, no solo del Reino Unido, sino también del mundo, decía que, “un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.” Es decir, un trastornado mental, como suelen ser los animalistas radicales, algo científicamente demostrado. Entendemos que el PETA se ha aprovechado del fanatismo y necedad del Sr. Hamilton para hacerse publicidad, pero ya ese es su problema. Él sabrá lo que quiere hacer con su vida, lo que es correcto y lo que no lo es. Bueno, nos imaginamos que lo sabrá.

Volviendo a nuestro tema, hemos de estar pendientes de lo que pasa en los días y semanas próximas, pues buenas palabras y promesas del Sr. ministro ya las habíamos tenido antes, y luego resultó que todo era humo. Por tanto, estamos moderadamente satisfechos de sus últimas actuaciones, pero por ahora con ciertas reservas.

Ahora le creemos, pero le creeremos más cuando veamos que los profesionales del toreo reciben las ayudas que hasta ahora les ha negado el SEPE, cuando la Tauromaquia de hecho sea tratada igual que otras ramas de la Cultura y, sobre todo, cuando veamos que la ley de Bienestar Animal no toca a la Tauromaquia.

Sus actuaciones previas, con respecto al sector taurino, nos han hecho ser cautos, precavidos. Ya se sabe que las verdades a medias son realmente mentiras maquilladas, y que la ambigüedad es peor que la mentira. La credibilidad se gana no solo con palabras, se necesitan hechos reales. ¡Esperamos esos hechos!