Los viejos rockeros nunca mueren. Y si son toreros menos todavía. Se mueren, sí, pero soñando con la faena imposible, masticando un sueño eterno de perfección, torería y emociones. Lo decía Chenel: “Cumplir años es una putada, porque con el reposo y el poso del tiempo toreas mejor, con más gusto, con más conocimiento, pierdes físico pero ganas en espíritu. Es una jodida contradicción”. Y les pasa a todos aquellos que eligieron esta pasión no como un oficio sino como un ideal. Y ahí está la incorregible querencia de tantos toreros. Ahora y siempre.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Nunca se van del todo…
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…