Otoño suena a final, a despedida, a adiós a las tardes de toros, a media verónica de cierre, y sabor a nostalgia. Un día se inventaron en Madrid la Feria de Otoño. Y fue un buen invento porque siempre tuvo Madrid toreros a los que acompañar en ese último ciclo del año. Antoñete fue un clásico. Le gustaba hacer el paseíllo en esos otoños unas veces plácidos, cálidos y menos ventosos que la primavera, aunque también hubo ocasiones en que vestirse de luces en esas calendas y en Madrid era una heroicidad.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Otoño dorado en Madrid
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…