Juan José Padilla ha pulverizado aquello de que “a los toreros se les va el valor por la sangre de las heridas”. Muy al contrario, para el jerezano las cornadas son condecoraciones que le impulsan a continuar siendo fiel a sí mismo mientras vista el traje de luces. Es el general Millán-Astray del toreo. Aquel legionario que siguió en pie y con el espíritu de soldado intacto, sin un ojo, con media mandíbula y un solo brazo, estaba hecho con el barro de los héroes. Se sintió hasta su último halito de vida un caballero legionario y como tal vivió y murió. Otra cosa fueron sus exagerados discursos, ya que Dios no lo había ungido para la oratoria.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2129
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2129 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2129 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Padilla, un héroe del siglo XXI
El recortador Jonathan Estébanez “El Peta” ha sido herido de gravedad en el concurso de…
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…