Manda Pamplona. Una fuerza irresistible. Manda incluso por encima del taurinismo más recalcitrante. Buen contrapunto. Oxigenación. Una vez al año, mejor una semana, no hace daño, al contrario, se convierte en referencia. Para muchos en objetivo. Se organiza al margen del sistema, se disfruta con gustos propios y seguramente no muy ortodoxos. Es una maravilla que disgusta a una minoría. Suele pasar en el toreo. Lo de la minoría disgustada. Yo les recomendaría que se quitasen el bigote, ya saben que bigote en el toreo es sinónimo de acritud, también de intransigencia, posiblemente por correlación con la Guardia Civil de otro tiempo. No creo que vaya a tener éxito en mi recomendación pero lo tenía que decir. En el toreo que es el espacio de las monteras no hay forma de que se pongan la vida por montera y sonrían, en el momento del clímax, cuando algo funciona siempre aparece alguien y enarbola la bandera de la Santa Inquisición. No importa desde qué bando, el caso es anatemizarte, los clásicos, los modernos, los aficionados, los profesionales... El más insospechado tiene la tentación de arrojarte a las llamas del infierno al grito de ¡la verdad es mía, jódanse! Por eso me gusta Pamplona, porque rompe normas incontestables el resto del año y porque cada cual va a la suya, todos aspiran a vivir la fiesta con libertad y alegría o eso parece y la fiesta del toro se convierte en otra fiesta o al menos en otro modelo de fiesta.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Pamplona: la carencia fue virtud
José María Manzanares, Daniel Luque y Juan Ortega harán el paseíllo
Seis reses de Aída Jovani han sido ya sorteadas y enchiqueradas en la Plaza de…
Un galardón impulsado por el Círculo Cultural Taurino Pablo Aguado que reconoce cada año a…
El torero de Chiva puso el broche de oro a las Jornadas Taurinas de Villaseca…
Una corrida de toros de alicientes que se celebrará el sábado 23 de mayo
Quien fuera novillero y padre de los banderilleros Antonio y José María Tejero y del…