Como nunca he sido muy vago en esta profesión de informar, lo habitual es dedicarse nueve meses a lo largo de muchos años a la actividad taurina en España y en Francia. Nueve meses de radio, de televisión, de periódico o revista, de tertulias y de conferencias, que un año llegaron a las ciento veinte. Esa intensidad tenía su cara oculta en los inviernos que aprovechaba para conocer el mundo más allá del “planeta de los toros”. Lo de América me llamaba regular. Incluso dije no en los últimos años de los ochenta y el inicio de los noventa. Pero todo cambió en 1991. El año que Rincón reventó Madrid con cuatro puertas grandes que todavía nadie ha superado. Cuatro salidas a hombros en una temporada en Las Ventas. Bestial. Y además César, cosas del destino, tenía parte de su tauromaquia, las distancias, el conocimiento del toro y más, del maestro Chenel. Porque Antonio fue su padrino de alternativa en Bogotá. Con un testigo de lujo: José María Manzanares.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2092
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2092 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2092 para Android
Seis toros de Domingo Hernández aguardan en los corrales de la plaza de toros de…
Sebastián Castella, José María Manzanares y Pablo Aguado harán el paseíllo
El campo bravo se viste de luto con el fallecimiento este sábado del criador de…
El sevillano abre la puerta grande haciendo gala de un magisterio absoluto y una cuadra…
Nueve orejas se repartió la terna de novilleros en un festejo interesante en el que…
Las lluvias caídas en las últimas horas han obligado a suspender un festejo en el…