Hace más de medio siglo quedaron regulados por mínimos los pesos de los toros de lidia en las plazas de primera y segunda. La norma, cuestionada en su momento, parece ahora mismo ajena a la realidad. Sin embargo, la exhibición de los carteles del peso y la aparición ya fija de los carteleros, con la excepción de Sevilla y Pamplona, se han incorporado a la larga serie de factores que pueblan las corridas de tiempos y más tiempos muertos y pervierten por eso el sentido de la función. Las corridas interminables son plaga.
- La relación entre las hechuras y el peso de un toro es lateral o secundaria. Lo mismo puede predicarse del trapío. La reglamentación de los mínimos de peso está tan manifiestamente obsoleta que mañana mismo se podría suprimir sin alterar para nada el principio elemental de que un toro lo sea y lo parezca
- La tardanza de los mulilleros en aparecer una vez apuntillado el toro, su caprichosa remolonería y las argucias de los terceros de cuadrilla para pretender forzar las decisiones del palco, son vicios de fondo y forma que deterioran y condicionan la seriedad del espectáculo
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2186
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2186 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2186 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Pesos, pesados, pelmas
"Sevilla es un sitio para apostar, esta era mi primera tarde, había que empezar con…
Declaraciones de Talavante en One Toro en la décima de la Feria de Abril
La décima de la Feria de Abril, en el objetivo de Arjona
La terna logra así el que ya es el sexto cartel de no hay localidades…
La tercera clasificatoria de la Copa Chenel, celebrada en Algete, dejó como balance las orejas…
Personalidad de un templado Talavante, toreo caro al ralentí al buen segundo, del que paseó…