Ponce, con el doble trofeo del cuarto en Valencia.
“Ha sido como... soñado. Lo he disfrutado mucho. Era un toro que tenía ganas de torearlo así de despacio, abandonado y la afición además ha respondido entregándose de una manera preciosa, muy emocionante. La verdad es que estoy emocionado porque he toreado con el alma y lo he soñado de verdad”. Así de exultante y agradecido se mostró Enrique Ponce ante los micrófonos de los compañeros de Toros de Movistar Plus al finalizar la faena al cuarto de la tarde, al que le cortó dos orejas tras una faena en la que hizo soñar a todos los aficionados.
El valenciano destacaba sus sensaciones ante el de Juan Pedro Domecq, destacando: “Ha habido momentos de llevarlo despacio, encajado… la chivana con la mano izquierda pasando el toro tan cerca ha sido impresionante” afirmaba para continuar desgranando las claves de la lidia: “Confié en el toro desde el primer momento y por eso con el capote no abusé de él, lo que sirvió para afianzarlo. Hice cosas bonitas, con detalles, y fui viendo que el toro podía aguantar. El inicio de faena fue importante porque le di largura para que aguantara, que rompiera para adelante, y me dejó desde el comienzo encajarme e ir cuajando detalles hasta que le bajé la mano con muletazos muy abandonados y toreándolo muy hacia adentro”.
La faena recibió un aviso cuando aun estaba toreando, lo que le extrañó, según afirmó ante los micrófonos porque “lo estaba viviendo tan intenso y tan bonito… Es que se ha parado el tiempo para mí. Estaba toreando como en un sueño, con el alma. Y ha habido momentos mágicos en los que el toro pasaba tan cerca y despacio… me he dejado llevar y me he entregado. Volaba aquello, el alma flotaba…”.
Con el primero, el valenciano lo exprimió al máximo, un toro que no tuvo las mismas facilidades que el del triunfo, y en este sentido Ponce apuntó: “Yo he visto al primero muy complicado para torearlo bien porque soltaba la cara y pegaba el cabezazo… Era muy espeso en su embestida. No me ha gustado pero he intentado sacarle el máximo partido. No se definía ya que ha estado a punto de entregarse y no se entregaba pero era de esos toros que tenias que llevarlo muy templado. El viento molestaba, pero dentro de todo ha habido algunos momentos en los que me he encontrado a gusto y le he pegado algún muletazo atemperándole la embestida. El toro era muy difícil, muy complicado para torearlo bien”.
Acceda a la versión completa del contenido
Ponce: “Estaba toreando con el alma”
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…