Claro que las figuras son importantes. Muy importantes. Por eso han llegado ahí arriba. Y han recorrido el camino natural. Algún día fueron principiantes, noveles, chavales con algo que enganchó a la afición. Y luego fueron capaces de madurar, de acertar, de triunfar y de abrirse camino. Y de redondear su magisterio en la cúpula del toreo. Claro que son importantes. Más aún: son vitales. Y tienen la primacía ganada en las ferias.
Pero lo bueno de este espectáculo es que todos los días tira la moneda al aire. Todos los días, y más en las ferias grandes, se examinan las figuras, los que aspiran a serlo, los nuevos y hasta los que estaban ahí en el olvido del duro banquillo que no acabó con ellos. Esta es una profesión de puertas abiertas. Más aún: una profesión que se regenera con dos cosas. Una: con el magisterio de las figuras señeras. Y dos: con el aire fresco de las novedades y la competencia.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Por la puerta o por la ventana
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…