La muerte de Iván Fandiño ha significado un mazazo para cualquier aficionado que sienta la Fiesta de los Toros como algo más que un espectáculo en el que pasar un par de horas de diversión o entretenimiento. Quienes estamos poseídos por el virus de la afición al arte de Cúchares hasta el punto de que forma parte de nuestro ADN, sufrimos y gozamos de todas las cosas del toreo como propias.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2074
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2074 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2074 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Rabia y dolor por la muerte de Fandiño
Samuel Navalón fue prendido a la altura de la pierna por el sexto toro, que…
La vigesimotercera de San Isidro, en el objetivo de Javier Arroyo y el vídeo de…
El salmantino fue severamente volteado a la verónica en una fea cogida en la que…
La esperada cita del Corpus maestrante, con cambios en los toros
Tres orejas para el salmantino en tarde contundente y dos para Rejas. Ambos salieron en…
La Plaza de Toros de Las Ventas acogió el pasado viernes el inédito estreno en…