Sevilla. Feria de Abril

Reacciones desde el tendido

Jorge Casals y Ángel Berlanga
domingo 01 de mayo de 2011

Pedro Gutiérrez “El Niño de la Capea”, ha estado presente en los tendidos de la Maestranza y ha vivido la tarde con una gran emoción. El torero salmantino ha asegurado que “la tarde de Manzanares ha supuesto la reafirmación y la consolidación de un figurón del toreo. Ha sido una actuación redonda, de máxima figura, ha estado en todo momento con la cabeza despejada, toreando con mucho gusto y disfrutando una barbaridad. Ha dominado la situación en todo momento y las distancias, sin ningún momento de duda y ese ha sido el éxito”. En cuanto al toro indultado, ha afirmado que “ha sido muy bueno. Ha habido complicidad entre toro y torero y eso es lo más importante. La gente ha pedido el indulto de manera unánime y cuando existe tal acuerdo, los matices se deben guardar en la trastienda”.

Álvaro Martínez Conradi: “Ha sido algo histórico, algo histórico para Sevilla y para la Fiesta. Que se indulte un toro en Sevilla y encima haya sido en plena feria de Abril es algo que seguramente no veamos más veces. Le he dado la enhorabuena al ganadero porque ha echado tres toros magníficos: el primero, el tercero y el sexto. Con respecto al indulto, habría opiniones para todos los gustos pero embestir ha embestido como soñamos todos los ganaderos: con un ritmo, un temple y una despaciosidad increíbles. Para mí, sin duda, el indulto es merecidísimo. Es más, ¿sabes cuándo no me ha quedado ninguna duda? Cuando al terminar la faena con el toro pegadito a tablas se lo ha sacado hasta los medios y el toro ha pegado una arrancada preciosa y ha embestido con gran alegría. Ahí se han despejado todas las dudas. El torero ha estado cumbre, está que se sale. Y eso que el otro día su padre me decía que aún tiene el techo más alto. Para torear del modo en que ha toreado a sus toros hoy en Sevilla uno tiene que ser un gran torero. Y él lo es. De verdad que aún estoy emocionado porque con la que nos está cayendo encima de antis y demás que pasen cosas como las de hoy es algo importantísimo”.

Juan Pedro Domecq Morenés: “Ha sido antológico, una obra cumbre de un torero que cada día está dando una dimensión más importante. Yo nunca vi torear en directo a Antonio Ordóñez pero creo que desde él nadie ha hecho el toreo de esa manera. Estamos ante un torero absolutamente grandioso, artista, con una técnica envidiable y que tiene una forma de torear que muy pocas veces se ha visto. La Maestranza se ha entregado porque ha visto algo muy grande. Manzanares ha roto la feria. Ayer creía que nadie iba a igualar lo de El Juli pero es que hoy hemos asistido a la mejor faena que he visto en muchísimos años en esta plaza. Son faenas que te llegan al alma. Bueno, faenas y toros que llegan al alma, porque el animal ha ido a más, como los bravos. Puede que haya tenido algunos puntitos de mansedumbre, pero ha tenido un ritmo y una cadencia en su embestida muy difíciles de igualar. Lo de hoy es muy positivo para la tauromaquia, es para gritar y proclamar a los cuatro vientos lo grande que es el toreo”.

Toño Matilla: “Estoy muy contento, feliz, ha sido una tarde histórica, un nuevo paso adelante de un torero que no deja de ir a más. José Mari está feliz, muy emocionado, el sacrificio ha sido muy grande para llegar hasta aquí y le tocaba disfrutar y vivir una tarde como esta. La salida a hombros ha sido impresionante, la he visto desde la furgoneta y todo ha sido de una emoción tremenda. Ha sido una borrachera de toreo total”.

El torero Eduardo Dávila Miura se mostraba contentísimo por haber vivido una tarde así: “Le doy gracias a Dios por haberme permitido estar en la plaza en una tarde histórica. No es fácil que se unan tantas circunstancias. Ha sido la tarde que siempre soñaba Manzanares”. Dávila Miura ha asegurado del encierro de Cuvillo que “era la perfección en cuanto a hechuras y en general ha sido muy buena. “Arrojado” es el toro que Cuvillo busca y se merecía el indulto. Ha ido a más y ha tenido mucha profundidad”. De Manzanares ha resaltado “el temple, la despaciosidad, el medir los tiempos y no atacar al toro. Reunir todo eso es difícil hasta en un tentadero”. Como anécdota, el torero se iba con un plus de satisfacción porque el pasodoble que ha sonado durante la faena de Manzanares ha sido el que lleva por título su nombre.

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