Se le ilumina la cara y se le quiebra la voz recordando todo lo que ha vivido y ha sentido en la plaza Monumental de Pamplona. Admite que no ha tenido valor para volver a pisar San Fermín desde que se despidiera en 2008, tras catorce años de reinado. Un ídolo, un emblema, todo un símbolo. Cada tarde fue un reto, un todo o nada. Conoce como pocos los secretos del público pamplonés, las claves para conectar con una afición tan pasional y tan personal como la sanferminera. Casi tres lustros de recuerdos, de romance. Pamplona es Liria y Liria es Pamplona.
- “Sentí que se me valoraba, me jaleaban, me sentía realizado como torero. Era tal la comunión que tenía con el público que daba mi vida cada tarde que me vestía de luces en Pamplona”
- “Se me pone hasta la carne de gallina cuando me acuerdo del grito ¡Pepín, Pepín! Fue un símbolo para mí. Era un grito muy sanferminero pero luego en otras plazas también me lo gritaban”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Recuerdos de un reinado
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril