Partiendo de la histórica mañana de Nimes del pasado 24 de mayo fluye sin barreras la conversación con Enrique Ponce. No se trata de abundar en nada concreto, sino de recorrer de su mano el momento presente de su carrera y de su tauromaquia. Opiniones. Reflexiones. El toro, la estética, los paradigmas y los dogmas entre el trazo y la profundidad. El arte como final de una consistencia técnica fundamental para sobrevivir en la creación. Incansable y magistral. Ejemplo fuera y dentro de la plaza.
- “Mi concepto es el que es y sobre él he labrado mi carrera. He sido siempre fiel a una línea que es la del toreo eterno”
- “Después de una trayectoria como la mía, me encuentro en un momento extraordinario que me permite continuar indagando en la tauromaquia y mejorar constantemente en dos aspectos: reducir la velocidad de la embestida a los toros y hacer el toreo que sueño”
- “Estar se puede estar mucho tiempo, incluso ha habido algún torero que ha estado el mismo tiempo que yo. Lo difícil es estar en las ferias, torear lo que estoy toreando y mantener la responsabilidad de primera figura”
- “Antes el toro era bueno o era malo. Ahora, en una misma corrida te puede salir un toro extraordinario y otro muy malo. Ese es el toro que algunos llaman despectivamente el toro de las figuras y que no es otro que el toro bravo con mayúsculas”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1966
(Foto: Arjona)
