Málaga rindió un solemne homenaje a la figura de Ricardo Ortiz, que murió este Viernes Santo tras ser cogido por un toro en los corrales de la Malagueta. Sin música y en silencio se hizo el paseíllo que hicieron Fortes, Ortega y Aguado, que una vez llegaron a la barrera se tocó un sentido y emotivo toque de oración con el público en pie. Antes de comenzar el festejo, la banda de música interpretó numerosas piezas de réquiem en recuerdo y homenaje al desaparecido diestro malagueño.

