Pocas veces se ve embestir un toro con tanta fuerza, pujanza y verdad. Y pocas veces un torero es capaz de estar a la altura de tan bravas y profundas acometidas. Pero hace pocos días sucedió en Jandilla. Andrés Roca Rey y Pastelero, herrado con el número 170, protagonizaron un encuentro “de dulce”, en el que la humillación, entrega y clase del enrazado toro de la famosa estrella maridaron a la perfección con la firmeza, poderío y largura de los muletazos del peruano, que sometió maravillosamente al encastado jandilla, que se ganó con su excelente genética y hechuras el derecho a ejercer de semental en la vacada de Borja Domecq. El toreo y la bravura siempre se abren camino, aunque tenga que ser, por las excepcionales circunstancias actuales, en la intimidad de una tarde de campo para el recuerdo.
Acceda a la versión completa del contenido
Roca Rey y Pastelero, encuentro “de dulce” en Jandilla
Un galardón impulsado por el Círculo Cultural Taurino Pablo Aguado que reconoce cada año a…
El torero de Chiva puso el broche de oro a las Jornadas Taurinas de Villaseca…
Una corrida de toros de alicientes que se celebrará el sábado 23 de mayo
Quien fuera novillero y padre de los banderilleros Antonio y José María Tejero y del…
Los astados de la prestigiosa ganadería de La Quinta han llegado y ya están en…
Mereció más premio en el cuarto, al que instrumentó los mejores muletazos de la tarde…