Una gran tarde, digna de puerta grande brindó Román en la segunda de San Isidro. Así se manifestó en los micrófonos de One Toro: "La mayor satisfacción de un torero es llegar al hotel sabiendo que has dado todo. Hay plazas en las que uno sabe a lo que viene y eso es lo bonito. No llega, pero hay esperar’, se refería Román a la puerta grande tras haber paseado una oreja y dar una vuelta al ruedo al término de sus actuaciones.
Del trofeo que paseó del buen segundo aseguró: "Ha sido una faena importante, de apostar y de tirar la moneda. La pena ha sido que tardado en caer".

