BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS

Román: “Lancé la moneda y me dije, que sea lo que Dios quiera”

José Luis Benlloch
lunes 20 de mayo de 2024
El valenciano, triunfador en San Isidro, tiene números de impacto en Las Ventas: 21 corridas y 12 orejas

Galopaba el toro de Fuente Ymbro en respuesta a un Román desafiante. Veinte, treinta metros a galope tendido. Un tren sin frenos. Ese era el efecto. Aguantaba Román en medio de la vía. Contenía la respiración el público. ¡Dios, qué locura! Se libraba Román, nadie quería saber cómo ni por qué, solo celebrarlo. Una vez, otra y otra. Era susto, era emoción, era alborozo. En realidad, era la esencia del toreo. La vida puesta al albur y por esta vez salió cara. Le concedieron una oreja y todo el crédito que se le puede dar al valor.

-Aposté por el toro y le di todas las ventajas. Luego el toro, es cierto, me respondió. Si llega a caer rápido creo que me hubiesen dado las dos orejas.

-¿Qué le habías visto para ofrecerle ese envite?

-Alegría. Vi que de lejos se arrancaba y que se arrancaba bonito. Me gusta cómo se arrancan los toros de Fuente Ymbro y sé que en Madrid gusta ese toreo, así que me fui a los medios y lo cité.

Es Román sobre la tarde de su triunfo, uno de los sucesos de este arranque de San Isidro. El torero valenciano recetó una sobredosis de emociones y se lo agradecieron. Inputs de adrenalina que se convirtieron en titulares. Román esto, Román aquello y, algo muy importante, todos se alegraban del esto y del aquello de Román.

-Lo tenías claro, lo de irte lejos y desafiar al fuenteymbro.

-El irme sí, lo que iba a ocurrir, no. Por el derecho venía muy por dentro y además hacía mucho viento. No estaba seguro de qué iba a pasar, pero lo tenía que hacer, estaba en Madrid, era feria, me estaba viendo todo el mundo.

-Ver un tren así galopando contra ti, más de media tonelada de toro y dos puñales como faros, es como para arrepentirte en lo que tarde en llegar.

-No me dio tiempo. Afortunadamente cuando llegaba a mi jurisdicción obedecía bien. Solo tenía miedo a haberme equivocado. Cuando es de primeras no sabes cómo va a reaccionar. El viento añadía incertidumbre, pero arrepentirme no me arrepentía, lo hice conscientemente. Tiré la moneda y me dije que sea lo que Dios quiera.

“El toro se arrancaba bonito. Me gusta cómo se arrancan los toros de Fuente Ymbro y sé que en Madrid gusta”

-Fue hermosamente bestial.

-Como aficionado me gusta ver galopar a los toros, aunque el toreo bueno es a toro parado, que es cuando se puede torear despacio. Yo trato de buscar un equilibrio. Una primera parte en la larga distancia y luego acortarla.

-A ese le cortaste una oreja y aún pudo haber más gracia (premio) pero no se acabó ahí el Román arrebatado.

-Mi segundo fue un toro muy duro, era muy mirón, incierto, estaba todo el rato conmigo, pendiente de mí, como si no hubiese muleta, pero tenía una virtud, que al final obedecía. 

-Y lanzaste la moneda de nuevo.

-Había que hacerlo. Lo bueno es que todo lo que se le hacía tenía mucha importancia, el público veía que aquello no era fácil y eso también vale.

-Todo el mundo habla del valor de Román, así que tendrás que estar valiente todos los días, puede que te hayamos cargado con una mochila de difícil llevar. O estás valiente o…

-Yo no creo que destaque por el valor.

-¿No?

-No, yo lo que soy es muy transparente y se me nota mucho cuando estoy a gusto, y cuando lo estoy soy capaz de todo. Este año estoy disfrutando mucho, es cuando más torero me siento, cuando más preparado estoy y eso se está notando. 

-Ves las estadísticas y tienes que convenir en que eres torero de Madrid con lo que eso significa. Veintiuna tardes, doce orejas cortadas. Hay figuras que se retiraron sin haber cortado una.

-Estoy contento. Mi próximo reto es cortar dos a un toro. Sé que eso en Madrid es un milagro pero lo voy a intentar con toda mi alma.

-¿Qué duro y qué hondo está el dinero del toro?

-Yo siempre digo que el dinero del toro hay que generarlo. Si no lo generas, no aparece. 

-¿Y si te digo que además de hondo es amargo?

-Amargo no. Yo lo disfruto. Yo soy feliz siendo torero, es lo que me gusta. Paso mucho miedo, pero a la vez me da muchas satisfacciones. Mi motivación más que el dinero es ser mejor cada día, ya vendrá el dinero, esto tiene su proceso.

-¿Tu mejor tarde en Madrid?

-No sabría decirte, posiblemente no, pero sí ha sido la de mayor repercusión.

-No será por nada.

-Lo mejor es que se ha visto un cambio en mí. Se ve una madurez que no tenía. Ya no soy solo el hombre que ataca siempre, soy algo más que una sonrisa. 

-¿Qué eres?

-Un torero capaz de sobreponerse con argumentos al animal que tiene delante y aprovechar sus virtudes, eso. Es un pequeño paso adelante.

-Cuidado que si pierdes la sonrisa y la frescura pierdes tu identidad y una de tus armas principales.

-No lo pierdo, no. Es a más a más. La gente se quedaba solo con eso y dentro de mí hay mucho más que eso. 

-¿Qué repercusión ha tenido?

-Entre los profesionales y los aficionados, mucha. Pero más que por esa tarde por lo que está pasando durante la temporada. Los seis toros de Valencia, que fue una tarde muy dura que resolví con solvencia, la tarde del Domingo de Resurrección en Madrid en la que también corté una oreja, esta última… La valoración viene por la trayectoria, se está viendo el trabajo de todo el invierno.

-¿Y de contratos?…

-Hay que seguir, esto no es cosa de una tarde o dos. Este domingo toreo en Vic-Fezensac y tendré que estar de nuevo al máximo nivel y así poco a poco llegar a lo más alto.

-El camino está marcado.

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