La Fiesta de los Toros es una de las pocas cosas que se conservan con cierto grado de autenticidad, en este hermoso y puteado país. Por ello, esa nube ácida de políticos trincones y golfantes que hablan distinto y piensan con la parte de su cuerpo donde la espalda pierde su honesto nombre, la odia y desearía acabar con ella. El “aquí se muere de verdad” del toreo es un mal ejemplo para los mixtificadores que, cuando se les llena la boca de patria, en realidad sólo piensan en su mamanduca. En quiebra los valores cívicos, morales, políticos y religiosos, a rateros, estafadores y sinvergüenzas les rechinan los dientes ante la supervivencia de la Fiesta.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS.
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril
Harán el paseíllo los tres matadores de toros que tiene Navarra, los tres ‘javieres’: Javier…
La terna se repartió un total de seis orejas en una tarde de adversidad. Andy…