Empezó mal. Daba la sensación de que la llegada de Simón iba a traer las siete plagas del Egipto taurino. Y hasta la novena tarde no salió de verdad el sol en la feria. Y el astro rey andaba cegado por las nubes de la vulgaridad. Es verdad que la estética torera de Morenito recogió el primer premio, es cierto que a Fortes no le hemos, y no se le ha dado, el mérito suficiente a su serena y torera faena cargada de raza, de valor, de temple y el escalofrío de lo que no tiene edulcorantes. Pero era el inicio gris hasta que Talavante encendió las luces de la personalidad y su conexión con esta plaza. Tres tardes y tres orejas casi sin despeinarse. Y a partir de ahí la feria empezó a sacar buena nota, con alguna calabaza, que siempre cae en el primer curso de San Isidro.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2073
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2073 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2073 para Android
Samuel Navalón fue prendido a la altura de la pierna por el sexto toro, que…
La vigesimotercera de San Isidro, en el objetivo de Javier Arroyo y el vídeo de…
El salmantino fue severamente volteado a la verónica en una fea cogida en la que…
La esperada cita del Corpus maestrante, con cambios en los toros
Tres orejas para el salmantino en tarde contundente y dos para Rejas. Ambos salieron en…
La Plaza de Toros de Las Ventas acogió el pasado viernes el inédito estreno en…