Noticias

Samuel Castrejón: "Con quince o veinte muletazos, si son buenos, es suficiente"

Del viernes al lunes, Samuel Castrejón ha cambiado el vestido de torear y el ruedo -y la gloria- de la plaza de toros de Valdemorillo por los apuntes y las aulas de la facultad de Psicología de la Universidad Villanueva de Madrid. El que se ha convertido en la primera revelación de la temporada 2026 cursa actualmente segundo de carrera y compagina sus estudios académicos con su incipiente trayectoria en los ruedos. "Es complicado compatibilizar ambas carreras, especialmente la asistencia a las clases de la universidad, pero no imaginaba que lo fuera a ser tanto como está siendo. Muchas veces no puedo acudir y pierdo el hilo de las clases, así que me toca prepararme por mi cuenta. Aun así, es fundamental formarme no solo por tener un plan B al toro sino por disciplina también".

Así que con disciplina militar, hoy -por este lunes de febrero- ha retomado las clases. Reconoce que el último mes la preparación para su debut con caballos ha sido muy intensa y ha dejado a un lado la universidad, por lo que toca remontar y recuperar las horas perdidas. "Voy por las mañanas a clase, luego como en casa y enseguida me voy a entrenar toda la tarde. Después de cenar, retomo los estudios hasta muy tarde. Tengo que aprovechar el tiempo al máximo que a mis padres les cuesta también mucho esfuerzo que yo estudie".

"Me han enseñado que lo bueno debe ser breve. El público tiene que quedarse con ganas de más... ahí debe quedarse el asunto"

El reencuentro con sus compañeros no ha podido ser más feliz después de su triunfo en la Feria de San Blas. "Algunos vinieron a verme y se emocionaron. Me han dicho que sabían que toreaba bien pero no hasta el punto de lo que vieron el viernes. No solo se han alegrado del triunfo, también lo han hecho porque saben el sacrificio que llevo compatibilizando el toro y los estudios. Y me admiran por ello", afirma.

Foto: Aritz Arambarri

Lo que vieron el viernes los amigos de Samuel Castrejón fue un impacto a tenor de las imágenes del vídeo y las crónicas de los compañeros. Un concepto extraordinario del toreo. Una faena inspirada y plena de naturalidad, sin imposturas. "Me queda todo por delante", reconoce. "Viendo los vídeos me saco mil errores, pero me gusta expresarme sintiendo, dentro de mí siento mucho lo que estoy haciendo. Y eso cala en la afición. Cuando le pones tanto sentimiento a algo, no sé que tiene pero llega. Es la línea que quiero seguir, torear despacio, que las faenas no se alarguen de más… A veces los novilleros, por el afán de triunfar, nos excedemos pero siempre me han enseñado que lo bueno debe ser breve. Que la gente se quede con ganas de ver más de ti. Con quince o veinte muletazos, si son buenos, es suficiente… ahí debe quedarse el asunto. Así lo creo".

Natural de Pozuelo de Alarcón, cuenta 19 años y es alumno de la Escuela Taurina José Cubero "Yiyo". Su debut con caballos venía con el runrún de haber ganado el certamen "Camino hacia Las Ventas" el pasado año. El veneno del toro se lo inculcó su padre, que tuvo un breve paso como novillero, y su abuelo, un gran aficionado. "En mi etapa sin caballos pude dejar huella en algunos certámenes pero no tiene la misma repercusión que la faena del debut en Valdemorillo. El otro día se pudo ver una parte de mí que caló en el aficionado". Fue, además, con el mérito añadido de hacerlo con una única bala. "El hecho de que fuera una novillada a seis hacía que el porcentaje de obtener un triunfo fuera menor, pero no pensé mucho en ello. Tenía un novillo y debía adaptarme y conseguir una unión entre los dos. El novillo colaboró y pude hacerle cosas bonitas".

Natural de Pozuelo de Alarcón, 19 años y estudiante de segundo de Psicología, una disciplina que le ayuda a gestionar las emociones ante el toro y en la calle

Samuel, que cuenta con la ayuda de sus maestros en la escuela, Fernando Robleño y Sergio Aguilar, "ellos me guían y no creo que pueda tener mejores referentes ahora mismo", asegura, no tiene ninguna fecha más a la vista aunque mira con esperanza el futuro: "Espero que los empresarios sepan verla -la faena de Valdemorillo- para ayudarme a seguir toreando y poder expresar lo que llevo dentro. Que rueden las cosas ahora al principio es importante porque puede encaminar a cosas bonitas durante el año".

Dejamos a Samuel Castrejón con sus estudios de Psicología, que asegura que le ayudan a gestionar las emociones tanto dentro como fuera de la plaza. "Los toreros convivimos con muchas emociones, desde la presión, el miedo, la euforia… gestionar eso para que haya un equilibrio a veces es complicado, así que es importante conocerse uno mismo para luego hacer las cosas bien. La psicología me ayuda bastante en ese sentido".

Acceda a la versión completa del contenido

Samuel Castrejón: "Con quince o veinte muletazos, si son buenos, es suficiente"

José Ignacio Galcerá

Entradas recientes

Estos son los carteles de las novilladas de abono de Sevilla

Un total de seis festejos, desde abril a San Miguel en septiembre que reunirán a…

10 horas hace

Juan Ortega: "Este año por la unión que tengo con José María, esta Feria es su responsabilidad pero también es un poco la mía"

Son las palabras de Juan Ortega sobre los cuatro paseíllos que trenzará en la temporada…

10 horas hace

Morante, protagonista en el Cartuja Center

Vestido de smoking, fue protagonista del gran evento, incluso desde la butaca que ocupó en…

10 horas hace

José María Garzón: "Es un proyecto de todos, para poner en lo más alto al mundo del toro"

"Me gusta sentir el toreo con pasión, respeto, cambiando cosas, pero sin mover la liturgia.…

11 horas hace

Garzón oficializa los carteles de la "Nueva Era de la Maestranza"

José María Garzón presenta los carteles de su estreno en Sevilla en una gala en…

12 horas hace

Victorino Martín: "Mi corrida es cinqueña, estar en esta Feria ya es un premio"

El presidente de la Fundación Toro de Lidia y ganadero Victorino Martín ha subrayado la…

12 horas hace