Es el exultante triunfador y la mejor faena de la Feria de Fallas 2026 tras abrir la puerta grande de la plaza de Valencia en una arrolladora reaparición tras la grave cornada en el cuello que casi le costó la vida en Algemesí. El torero de Ayora, con raíces albaceteñas, habla con APLAUSOS tras erigirse en uno de los protagonistas del arranque de temporada con la gran tarde que protagonizó en su tierra.
-Samuel Navalón, premio al triunfador y mejor faena de la Feria de Fallas por la Diputación de Valencia. Enhorabuena.
-Muchísimas gracias.
-¿Ha podido dormir estos días?
-Fíjate, es curioso, me ha costado más coger el sueño y poder dormir tranquilo durante los días posteriores a la corrida que en los días anteriores.
-¿Qué sensaciones tiene en estos momentos?
-Estoy muy contento. El hecho de haber podido experimentar una tarde como la del pasado 14 de marzo para mí ha sido un sueño hecho realidad. Ha sido la tarde más importante de mi carrera como torero, sin ninguna duda. Además, el haber sido premiado como triunfador de la feria me hace sentirme muy realizado. Se trata de una satisfacción muy gratificante.
Ha sido la tarde más importante de mi carrera como torero, sin ninguna duda
-Tras seis duros meses...reaparición en Valencia y puerta grande. ¿Lo hubiese imaginado?
-Ni en mis mejores sueños lo hubiese podido pensar. La realidad, en ocasiones, supera a la imaginación. Así fue. Además, me congratula enormemente el hecho de sentir el reconocimiento de los aficionados y de los profesionales del toreo. Me hace sentir muy feliz y orgulloso. Por otro lado, para mí torear en Valencia es torear en casa. El público valenciano es único, tiene una forma de vivir el toreo distinta al resto. Las sensaciones que siento en su plaza de toros no las siento en ninguna otra. Valencia es maravillosa.

Samuel Navalón por chicuelinas el pasado 14 de marzo en Valencia. Foto: Vigueras
-Regresemos por un instante al 14 de marzo a las 17:00 horas. Se encuentra a punto de trenzar el paseíllo. Mira usted a la izquierda y está el maestro Alejandro Talavante, mira después a la derecha y se encuentra el maestro Andrés Roca Rey. ¿Qué piensa en ese momento?
-Uf. Además el día de mi reaparición, en mi presentación en Valencia, en mi tierra... Suponía mucha responsabilidad pero a su vez una oportunidad muy grande para mí como matador de toros. Llevaba mucho tiempo sintiendo un compromiso enorme ante aquella tarde. Tanto el maestro Alejandro Talavante como el maestro Andrés Roca Rey han sido siempre dos referentes en mi carrera. También implicaba una gran responsabilidad que en el cartel se anunciasen los toros de Victorino del Río. Se trata de una ganadería excelente y que se encuentra en un momento extraordinario.
- ¿Con qué faena se queda?
-En ambas alcancé momentos de mucha entrega e incluso, instantes de rotundidad. Tuve la suerte de poder disfrutar mucho de las dos, aunque, si me tuviese que quedar con una, sería con la del segundo toro de mi lote, el sexto de la tarde. El toro embistió con ritmo, con mucha clase. Fue noble y bravo. Lo tuvo todo. Aquello propició una comunión entre él y yo que provocó que pudiese torear despacio, tal y como voy buscando.

Samuel Navalón al natural el pasado 14 de marzo en Valencia. Foto: Vigueras
-El pasado 28 de septiembre de 2025 sufrió una grave cornada en el cuello en la localidad de Algemesí. ¿Como lo recuerda hoy?
-Han sido meses complicados. Además, he tenido muy poco tiempo para recuperarme y prepararme. La Feria de Fallas es la primera "de primera" y una de las que descorcha la temporada española. El tiempo de recuperación ha sido muy largo y he tenido que cumplir muy bien los plazos ya que adelantarlos hubiese supuesto atrasar dicha recuperación. El tiempo de preparación ha resultado muy acotado. Han sido meses de esfuerzo e ilusión pero, también de incertidumbre y sufrimiento.
-¿Merece la pena?
-Por supuesto que sí. Volvería a sufrir todo lo que he sufrido por vivir tardes como la que viví el pasado 14 de marzo en Valencia.
-Me deja sin palabras.
-Cuando uno se deja el alma, todo lo que pueda vivir, ya sea positivo o negativo, merece la pena.
"Cuando uno se deja el alma, todo lo que pueda vivir, ya sea positivo o negativo, merece la pena"
-¿En qué ha cambiado Samuel Navalón tras la cornada?
-En mi manera de apreciar la vida. Hoy en día me considero más paciente, más pausado, tanto en mi profesión como en la vida cotidiana. Valoro aun más la suerte que tengo de poder estar vivo y de poder hacer lo que más me apasiona que es torear. También aprecio más a la gente que está mi lado. Poseo la fortuna de estar muy bien rodeado.

Samuel Navalón por la puerta grande el pasado 14 de marzo en Valencia. Foto: Vigueras
-¿Se imagina como una figura del toreo?
-Ojalá poder llegar a serlo algún día. Esa tarde ha sido un pequeño pase de todos los que me quedan por pegar para lograrlo. Es mi sueño pero aun queda muchísimo para alcanzarlo. Todavía tengo que pegar muchos pases rotundos para alcanzarlo.
"Todavía tengo que pegar muchos pases rotundos para llegar a ser figura del toreo"
-Regresa a Las Ventas el 3 de junio. ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando piensa en Madrid?
-Madrid es la plaza con la que todos los toreros soñamos y en la que todos los toreros soñamos. Pensar en Las Ventas es pensar en la plaza de toros más importante del mundo. Responsabilidad, nervios, ganas, ilusión, compromiso, etc. Son muchas las sensaciones que sobrevuelan mi mente. Madrid me quita el sueño pero, a su vez, me motiva enormemente.
-¿Cómo se presenta el resto de la temporada?
-Muy ilusionante. Hay compromisos, como el del miércoles 3 de junio, que me motivan mucho. Estoy convencido de que poco a poco irán surgiendo más. Me encuentro centrado en mi día a día con el objetivo de demostrar una dimensión más grande tarde tras tarde. Lo que más me motiva es que el aficionado vea mi evolución como torero.
-Para finalizar, ha mencionado anteriormente que Valencia le parece maravillosa. ¿Ha podido contemplar alguna Mascletà?
-No he tenido la suerte. Una vez pasado mi compromiso del 14 de marzo tenía la intención de quedarme un día en Valencia, pero finalmente no pudo ser. Esta profesión requiere de mucho esfuerzo y sacrificio. La preparación resulta fundamental, por tanto, he tenido que seguir yendo al campo con el objetivo de ponerme a punto para el resto de la temporada. Aunque, si Dios quiere, será para el año que viene. No te voy a mentir, me hubiese encantado.


