EL PALCO
Foto: Antonio ViguerasFoto: Antonio Vigueras

Samuel, una promesa muy seria; Marco, una realidad

Rafael Comino Delgado
lunes 22 de junio de 2026
Navalón viene desde hace tiempo anunciando que quiere ser torero importante, y cada vez que se viste de luces da motivos más que sobrados para confiar en él

En la corrida de Alicante del pasado domingo se acartelaron tres toreros jóvenes con mucho futuro: Víctor Hernández, Samuel Navalón y Marco Pérez. El valenciano Navalón, que fue triunfador en las pasadas Fallas, y también de la corrida que ocupa este artículo, viene desde hace tiempo anunciando que quiere ser torero importante, y cada vez que se viste de luces da motivos más que sobrados para confiar en él, para apoyarle y darle carteles en los que pueda desarrollar toda su valía, pues su entrega es absoluta y sus condiciones, más que prometedoras. En cada toro lo quiere hacer todo. Es torero que llega rápidamente al público, que conecta con él, y no hay más remedio que entregarse a su toreo, a sus muchas cualidades y a sus ganas de ser importante. La cantera valenciana es muy amplia en el toreo, siempre lo ha sido, y de aquella tierra han salido grandes figuras, tanto de oro como de plata.

El salmantino Marco Pérez, a pesar de su juventud, ya ha toreado mucho, y lo ha hecho por méritos propios. Es un elegido de los que nacen muy pocos, con el toreo metido en la cabeza. Ya destacaba en el campo, en los tentaderos, cuando era un niño, y a medida que ha ido cumpliendo años cada vez destacaba más. Tras debutar con caballos y luego tomar la alternativa, siguió destacando. Da la impresión de que lleva muchos años de matador de toros, aunque él humildemente dice que todavía tiene muchas cosas que perfeccionar, y así es, pero en el toreo como en cualquier profesión cada día se aprende, sobre todo si uno se lo propone, y Marco, en mi opinión, es de los que no se le ve el límite. Le sigo desde siempre, y cada vez que le veo me sorprende por la evolución tan marcada que encuentro en su forma de desenvolverse ante los toros. Es una promesa por su juventud, pero por lo que hace delante de los toros, cómo resuelve, cómo dirige la lidia, es una realidad, un buen matador de toros con 18 años y poco más de un año de alternativa que se desenvuelve en el ruedo como si tuviese más años de edad y de alternativa. En mi opinión, Marco tiene un brillantísimo futuro por delante, y si las cosas evolucionan como hasta ahora será un matador de toros de los que marquen época, pues le veo cualidades para ello, sobre todo muchísimo valor y una mente privilegiada para torear.

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