El penúltimo gran dinosaurio de la empresa taurina llamado José Luis Lozano ha dejado una sentencia casi bíblica: “San Isidro será lo último que quede”. Aquel invento de don Livinio, otro visionario que dicen que no sabía de toros y al que quiso fichar Santiago Bernabéu para gerente del Real Madrid, es ahora el bastión más irreductible de la Fiesta. El sueño del inventor llegaba a la idea de que la feria debía durar un mes. Más o menos lo que ahora aunque a las 24 tardes de San Isidro le han adosado seis más bajo el título de “Arte y Cultura”.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
San Isidro aguanta el tipo
La vigesimocuarta de San Isidro, en el objetivo de Iván de Andrés y el vídeo…
La secuencia fotográfica del percance en el objetivo de Carmen Moya
El sexto de Santiago Domecq cogió de lleno y de manera dramática a Víctor Hernández…
La corrida del Corpus de Sevilla, en el vídeo resumen de One Toro y en…
La obra desvela testimonios inéditos acerca de la ejecución de suerte suprema por parte de…
El maestro francés abrió la puerta grande tras pasear dos orejas y sufrió una aparatosa…