Hay toreros que llegan ahogados al final de temporada. Incluso toreros buenos, o muy buenos, que ven el final del curso como una imposible cuesta arriba. Toreros tan grandes como José Tomás echaban el freno en septiembre, por el argumento que quieran. Porque gastaban mucho valor y eso agota; o porque cada cual tiene un depósito de dimensiones diferentes. Hay muchos casos. Cada cuerpo es un mundo. Están los que no agotan nunca el depósito. El caso más espectacular es el de Ponce, el Pedro Romero de los tiempos modernos. Pero sus estadísticas sí son ciertas. Y apabullantes. Acaba de indultar su enésimo toro en Murcia. Y lo que le queda.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1930
El ganadero se sintió indispuesto mientras se encontraba recuperando las últimas reses perdidas en Gátova,…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Víctor Hernández, protagonistas de la quinta de abono;…
La figura peruana ha sido galardonada con la Gran Cruz de la Orden al Mérito…
Entre los profesionales se pudo ver a Raúl Gracia "El Tato", Jorge Isiegas, Paul Abadía…
En el auto hecho público esta mañana, el TSJ de Aragón acuerda estimar la medida…
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…