YLa semana ha sido liosa, punto desabrida, poco apasionante y nada lucida, bastaba con abrir los portales para que te diesen ganas de cerrarlos, en términos taurinos la semanita ha sido toro de difícil lidia. Los de la plataforma anti daban por cumplida su misión y hasta el argentino dichoso que la parió se quería adornar, puro recochineo, glosando la belleza de aquella tarde en la Monumental cuando indultaron a “Idílico”. Al final se han desentendido de los correbous lo que añade un dato más esclarecedor si cabe de cuáles eran sus intenciones primeras en la campaña. Al argentino y a sus patrocinadores les ha salido redondo. Uno ha resuelto su vida acá, los otros le han dado vida a un nacionalismo arcaico y desargumentado y los de más allá han logrado disimular, que no resolver, tantos y tantos problemas como ellos mismos estaban generando. Por unos días España pareció un remanso de paz. Sólo los toros eran problema.
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