La intentona de golpe de estado civil iniciado el lunes día 9 en el Parlamento Catalá puede ser para el toreo en Cataluña –como decían Humphrey Bogart y Claude Rains en “Casablanca”- “el principio de una buena amistad”. ¿Qué tiene que ver el toreo con que un puñado de iluminados se haya querido pasar por el forro la legalidad política vigente? La respuesta es la siguiente: mucho, porque la prohibición de la Fiesta Brava en esa autonomía fue una decisión a todas luces ilegal, que se saltó las leyes del Estado a la torera -nunca mejor dicho- vulnerando los principios de libertad sobre los que se asienta una democracia que merezca ese nombre, y la corrección de lo uno debe llevar implícita la solución de lo otro.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1990
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1990 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1990 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Siempre que llueve escampa
Ambos novilleros cortaron una oreja por coleta, ante un variado encierro y una plaza llena
Ambos rejoneadores salieron en volandas tras lidiar a caballos toros de Miura, Los Espartales y…
Gran tarde la vivida en Sanlúcar, con un encierro de El Torero que permite a…
El sevillano salda su gesto en solitario parando nueve toros, tres de ellos a portagayola,…
El toledano triunfa en la esperada corrida del Corpus y sale a hombros tras desorejar…
Ocho orejas, un rabo y una gran entrada para su despedida como novillero en tierras…