El primero de la mañana lució el hierro de Capea. Un cuatreño cuajado de recogida cara. Pablo Hermoso de Mendoza lo recibió con temple, encelándolo con la grupa en redondo. No acusó inactividad alguna el rejoneador estellés en una labor centrada y medida. Con momentos de gran lucimiento. El rejón de muerte cayó trasero. Saludos.
Una fuerte ovación le obligó a saludar el público a Curro Vázquez cuando se preparaba en el burladero de matadores. Empezó la emoción. El segundo de Garcigrande tenía preciosas hechuras y la cara engatillada. Curro Vázquez lo recibió en los terrenos de la puerta grande. Lanceó con la suavidad que brota de sus muñecas, se quedó corto después del tercer lance y resolvió con una torera media. Brindó a su mujer, Pati Dominguín. Se fue a los terrenos del 5, donde menos soplaba el viento. Allí empezó pasándolo para en seguida ponerse a torear sobre la mano derecha. Una serie de diez muletazos con un parón entre medias que esperó a pies juntos con una torería incomparable. Antes y después del momento firmó derechazos de un trazo, de un estilo y de una categoría extraordinaria. Por el izquierdo el novillo resultó probón, le tragó para pegar naturales sueltos que fueron carteles de toros. Una trincherilla extraordinaria. Los ayudados a media altura que cerraron la faena volvieron a poner a Madrid en pie. Se volcó en la suerte a la hora de entrar a matar. Dobló el novillo entre gritos de ¡torero, torero!. Las dos orejas premiaron una obra milagrosa e inimitable.
La afición de Madrid también obligó a saludar a Frascuelo. El tercero también fue de Garcigrande. Otro novillo fino, cornidelantero. Frascuelo -que entró por sustitución de Julio Aparicio- lo saludó con delantales que remató con dos medias engarzadas con su torería añeja. Brindó a la Infanta Elena. En la muleta resultó un novillo que requirió venir muy enganchado. Frascuelo dejó perlas de su sabor en una actuación de mucha disposición. Pinchazo y estocada. Vuelta al ruedo.
El sobrero que se lidió en cuarto lugar fue un novillo precioso. De bonita cara. César Rincón lo cuajó en unas verónicas de compás abierto de excepcional ligazón con un perfecto remate abrochando la media. Brindó la faena a sus hijos. Después de un poderoso y preciso inicio se fue a los medios para dar distancia al novillo. Madrid se caía en una ovación rememorando tardes de tantas emociones. Si por el derecho logró series de profundidad, por el izquierdo llegaron las más puras. Faena del nivel del figurón del toreo que ha sido. El final por ayudados por alto, aguantando que se viniera por dentro tuvo muchísimo valor. Pinchazo y estocada. Dos orejas.
El quinto fue un novillo definido en la clase desde el principio, con especial profundidad por el pitón izquierdo. Enrique Ponce lo recibió con el capote con mucha naturalidad. En la muleta tuvo lugar una faena de expresión y elegancia por parte del maestro de Chiva. Faena brindada a Morante con la afición puesta en pie. Con momentos de gran lucidez por ese pitón izquierdo. Poncinas, molinetes y una deslumbrante trincherilla completaron la obra. Pinchazo y estocada. Oreja tras aviso.
Las Ventas brindó una ovación de gala a Morante. Pasión desatada ante el doblete del cigarrero y, en especial, por impulsar este histórico festival. Un utrero fuerte con pinta ensabanada que recordaba al blanco que inmortalizó Chenel de esta misma ganadería: Osborne. Se quedó corto en el capote, no le importó al sevillano que se fajó con él en un emocionante saludo. Brindó al cielo, a Antoñete. Un novillo duro, muy mirón. Aprovechó Morante el embroque para pasárselo por el fajín veinte veces y bordar el toreo de recurso, tan variado como resolutivo. La estocada fue antológica. Oreja.
El séptimo novillo volvió al hierro de Garcigrande. Olga Casado saludó otra ovación, cariñosa la afición de Madrid con todos los toreros. Lo recibió con buenos lances, ganando terreno hacia los medios. Brindó a todos los maestros que la arroparon en la tarde. Otro novillo de buen juego de Garcigrande. La novillera empezó por estatuarios, de enorme quietud. Olga ligó los muletazos con inteligencia. Calentó al tendido con las poncinas, especialmente hiladas con la mano izquierda. Una gran estocada. Dos orejas.
Madrid. Domingo 12 de octubre de 2025. Festival. Matinal. Un novillo de El Capea (1º), para rejones, y novillos de Garcigrande, y José Luis Osborne (6º) para la lidia a pie. El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, ovación; los diestros Curro Vázquez, dos orejas; Frascuelo, que sustituía a Julio Aparicio, vuelta al ruedo; César Rincón, dos orejas; Enrique Ponce, oreja tras aviso; Morante de la Puebla, oreja; y la novillera Olga Casado, dos orejas. Entrada: No Hay Billetes. El público obligó a saludar a todos los actuantes al finalizar el paseíllo.
