ENTREVISTA

Swan Soto, torero, pintor y autor del cartel de Nimes: “Es un gran honor”

Maribel Pérez
jueves 16 de mayo de 2024

Cambió el capote y la muleta por la paleta y los pinceles. Y volcó su arte taurino en la pintura. Coincidiendo con el trigésimo aniversario de su primer paseíllo en su tierra, el nimeño Swan Soto se ha convertido en el autor del cartel que da vida a la Feria de Pentecostés. La luz y el sol como bases. Porque la vida no es como la pintan, sino como se colorea.

El 21 de mayo de 1994 debutaba con caballos en Nimes, vestido de verde y oro se revelaba ante el público nimeño con una gran faena al novillo Joyero, de la ganadería de Sánchez-Arjona cortando dos orejas. Treinta años después de aquel triunfo, el torero es hoy el autor del cartel de la plaza en la que hizo el paseíllo hasta en diecisiete ocasiones.

“Es un gran honor y algo soñado para mí poder ser el autor del cartel de Pentecostés como matador nimeño que soy y después de dejar de torear. Es algo muy fuerte e incluso histórico”, manifiesta el artista, que explica emocionado cómo fue el elegido para ilustrar el cartel de la feria: “Este año hace treinta que debuté con caballos en Nimes, en mayo del 94 y, no sé si es casualidad o si lo hicieron a propósito, pero el ayuntamiento me contactó para decirme que en 2024 iba a hacer el cartel. Les presenté tres o cuatro propuestas”.

“Quería hacer un cartel muy soleado y muy feliz”, prosigue el que fuera torero francés, relatando  lo que primero pensó a la hora de plasmar la esencia de la Feria de Nimes en el cartel que ilustra la temporada 2024: “Primero me centré en emplear colores alegres, porque la feria se da en mayo, un mes de mucho calor y mucho sol, y después no sabía si iba a pintar algo taurino y al final decidí hacer una imagen muy taurina para plasmar lo que es para mí Nimes y lo que pasa en la plaza”, afirma Soto, que explica también que en la obra hay influencias de varios pintores célebres: “En Nimes hay una tradición de pintores muy reconocidos y famosos, y desde mi niñez siempre he visto carteles de Barceló, Bacon, Arroyo… antes de empezar a trabajar, estudié lo que habían hecho para inspirarme y para estar en esa línea. Y por eso el cartel tiene influencia de Barceló y Michel Gille, que era un pintor de Nimes amigo mío y he querido rendirle homenaje”.

La alegre obra de Swan Soto también sirve para recordar y reflejar la gran expectación que genera la Feria de Pentecostés con la reaparición de Enrique Ponce: “Creo que va a ser una gran feria. Hay unos carteles muy fuertes. En el del viernes con el maestro Ponce se colgará el “No hay billetes” seguro. La gente está deseando ver toros y aquí la feria la espera mucha gente. Es una plaza encantadora, todos los toreros sueñan con triunfar aquí y hay mucha expectación. La feria de Pentecostés siempre es muy fuerte, pero creo que este año con la vuelta del maestro y con carteles con figuras como Talavante, Manzanares o Castella, que viene dos tardes, va a ser una feria muy importante”.

Mientras piensa en la Feria de Pentecostés 2024, Swan Soto rememora qué le llevó a verter su arte en la pintura tras ser matador de toros: “Yo tomé la alternativa en 1998 y en esos momentos no pintaba. Estaba muy metido en mi profesión, y cuando ya me retiré del toreo en la temporada 2008, empecé a buscar trabajo y me encontré un taller de pintura con una señora que me enseñó a pintar y me encantó. Fue así como empecé mi carrera de pintor”.

A pesar de haber creado este cartel taurino, el artista confiesa que no es esta su principal vertiente: “Normalmente no suelo pintar muchas imágenes de corridas. Me vuelco más en pintar historias que me han pasado en la vida, aunque no sean del toro, viajes que he hecho, o dibujar también retratos de gente que está a mi alrededor. Pero no suelo pintar muchos toros”, reconoce.

Entonces, para Swan Soto, ¿qué tienen en común el arte de la tauromaquia y el de la pintura…? El artista responde: “Sobre todo, tienen en común la parte gráfica. Ambas artes te entran por los ojos y reúnen la emoción al ver una gran faena o al ver un cuadro bonito. Pero mas allá de eso, el toreo es único, es grandeza y no se puede comparar con nada. La pintura ahora es mi trabajo y mi pasión, pero el toro siempre estará por delante de todo esto”, sentencia rotundo.

Entre el apoderamiento y la pintura

Con el toro Abrileño de Torrestrella tomaba la alternativa en Benicarló el 19 de marzo de 1998 de manos de El Fundi y con Juan Villanueva como testigo. De su época de matador guarda “muchos recuerdos porque es toda una vida”, declara el nimeño: “A los 6 ó 7 años ya quería torear. He toreado diez años como matador y he hecho el paseíllo diecisiete veces en Nimes así como en plazas de México, Perú y España”. Pero la falta de oportunidades le hizo decir adiós: “Llevaba dos o tres años toreando menos y no podía sacar adelante a mi familia. Hice todo lo que pude en esto. Pero he soñado y vivido cosas grandiosas delante del toro”. Actualmente, Swan Soto compagina la pintura con el apoderamiento, labor que ejerce desde hace tres años llevando las riendas del francés Carlos Olsina: “Es una nueva etapa en mi vida. Es una aventura extraordinaria vivir al lado de un torero. Hay que disfrutar en cada momento y ahora me toca esta bonita labor”.

 

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