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Aplausos    8 de abril de 2020

Encuentros

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“El toro es como un cóctel de virtudes, la bravura es lo primero, la duración y la movilidad son muy importantes hoy día también, al igual que la toreabilidad, que en su versión buena implica bravura, y además debe tener nobleza, pero con cuidado, porque si se pasa de noble aburre”

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“He tenido el síndrome del estudiante superdotado que lo deja todo para después. Por eso valdría más tener menos condiciones y tener que apretarte más. Claro que si las tienes y eres capaz de superarte y olvidar que las tienes…”

Desde el año pasado Luque, Daniel, está en boca de todos. En los despachos y en las tertulias. Bendita coincidencia. A nadie le extraña su buen momento, te nombran sus tardes en Francia, sobre todo las de Francia, el toro de La Quinta en Mont de Marsan por encima de los otros, sin olvidar, claro, la gesta con seis toros en Bayona. En realidad, nadie duda de sus cualidades. Así que el cónclave taurino anda a la espera del golpe de gracia y sobre todo de la continuidad que consolide toda la remontada. Si fuese una quiniela no se pagaría mucho, es triunfo que debe caer por su peso. Lo tiene todo y si acaso alguien le pone reservas apunta a su carácter… y también en ese registro ha llegado la mejora.

Nos vimos en El Castañar, la finca del Conde de Mayalde, antes de que la temporada levantase el telón, me impresionó su postura ante los animales y recuperamos la charla días después. Pleno. A la vuelta de Valdemorillo se habían hecho realidad todos los buenos augurios que revoloteaban en torno a él desde la temporada pasada, aquellas mismas sensaciones que se habían traducido en buenas críticas y fáciles profecías, ahora, en la vuelta de Valdemorillo a Madrid, en webs y radios, ya eran contundentes titulares. Ha vuelto a donde nunca debió dejar de estar. Naturalmente, aquí no acaba la historia, le toca persistir. Lo escucha y asiente.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- SALVADOR VEGA

No ha acaparado grandes titulares pero los amantes del buen toreo pusieron las antenas al saberlo. Vuelve a los toros Salvador Vega, torero de gusto y por tanto de los que siempre se ven con gusto, que en su momento las circunstancias, ya saben que cada torero es un mundo, interrumpieron su consolidación y ante las urgencias y las desatenciones, él, tan amante, diría que prisionero de las sensaciones más íntimas, eligió un discreto silencio a la espera de volver a encontrar su momento y parece que es este.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- ESPARTACO (I)

La faceta de Espartaco como ganadero mantiene la línea de honorabilidad que le acompañó en toda su carrera de matador. Altruismo, entrega, afición… Lo suyo se trata de un reconocimiento a quien le dio todo, el toro. A tres cuartos de hora de Sevilla, en el término de Constantina, está Majavieja. Típica dehesa de la sierra Norte de Sevilla, setecientas hectáreas que se reparten entre encinar y pradera para gozo del ganado que la disfrutan en tres categorías: los cochinos ibéricos, el limousin francés y por último el bravo, que es la debilidad y los desvelos principales del amo, ciento veinte vacas madre de la más ilustre ascendencia: guateles, núñez y domecq, nada menos. Las dos primeras, ibérico y limousin, tienen como destino los mejores paladares y dan lustre, o eso entiendo, a los números contables de Majavieja, el tercero, el bravo, alimenta los sentimientos más íntimos de su criador.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- ESPARTACO (I)

“No es esta una situación para agobiarse. No conviene. Lo importante es que el toro embista bien, que está embistiendo, y que tengamos toreros, que los tenemos, de gran capacidad para entusiasmar. Todo pasa por hacer llegar al público las emociones y los valores del toreo", afirma

Los aficionados a los toros tenemos la obligación de mantener viva la imagen de los grandes referentes. Una cultura sin memoria sería tan injusta como necia. En realidad no sería cultura. Ese es el objetivo de este reportaje/charla/entrevista, remembranza, como quieran definirla. El protagonista de hoy es Espartaco, uno de los grandes del toreo en muchos aspectos, en entrega sin duda, en su responsabilidad de figura, el hombre que alcanzó una regularidad hasta entonces desconocida aun a costa de mostrar sus carencias como él mismo reconoce en esta charla. Fue uno de los pocos triunfadores que no dejó cadáveres en su trayectoria, un tipo que se hizo de querer, el ídolo próximo, el anti vedette, el torero al que cuesta encontrarle tardes negras. Ahora vive en su Sevilla del alma, donde disfruta del merecido descanso del guerrero dedicado al campo, su otra pasión, rindiendo culto al bravo que tanto le dio y sintiendo el bien ganado cariño de sus amigos.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- EL PARRALEJO (y II)

“El toro debe transmitir. Si no transmite no mueve el corazón”, me ha repetido a lo largo de la mañana Pepe Moya, que tiene referencias constantes al romanticismo, al sentimiento y a los valores y obligaciones morales de los hombres, conceptos que afloran por encima de todo en su proyecto ganadero. Charlamos en los salones de Monte de San Miguel, sobremesa pausada antes de hacerles una visita a los toros de saca. Es nuevo en este oficio, al que llega desde el mundo de los negocios, se podría decir desde un mundo de tiburones en el que mandan los grandes números y sobre todo el color de los grandes números, rigen las planificaciones cuadriculadas y escasean los sentimentalismos. Tiene un léxico de alto ejecutivo, maneja conceptos urbanitas, se me antoja más habituado a la mesa de los consejos de administración que a las chimeneas de los cortijos, si le retrotrajésemos al tiempo de los ganaderos románticos vestiría chaqueta larga y gorra inglesa frente a la chaquetilla corta y el sombrero de ala ancha propios del oficio.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, titular de incontables escaños en consejos de administración, con abundancia de másteres y reconocimientos en su currículo, el último el nombramiento de académico de la Academia de Ciencias Sociales de Andalucía, en cuanto se lo permite la agenda se oxigena en el campo, donde como dice el bolero dedica alma, corazón y vida a la cría del bravo.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- EL PARRALEJO (I)

La bonita historia de El Parrajelo, que inicia una nueva etapa en la legendaria dehesa de Aracena

CONFIDENCIAS DE INVIERNO Y CHIMENEA, POR J.L.BENLLOCH

Cuvillo: “Hay que fomentar el indulto. Ayudaría muchísimo a la selección” // Justo Hernández: “¿Indulto?... El toreo es un espectáculo democrático y el público es el que debe mandar” // Adolfo Martín: “Si se hacen las cosas como deben hacerse soy partidario total de los indultos”

El indulto en la plaza, que tanto afecta a la cuestión del bravo y tantas pasiones encontradas levanta cuando se produce, ha sido un tema constante en nuestras "Confidencias de invierno y chimenea". Ganaderos de distinto perfil, con conceptos de bravura diferentes, se han pronunciado en su favor y hasta reivindican una mayor condescendencia. El argumento base es que se pierde mucha simiente en tiempos en los que hace mucha falta y se van por el desolladero muchos esfuerzos de selección, frente a un riesgo más personal, que el ganadero se equivoque y entonces… entonces cada uno en el pecado llevará la penitencia. Estas son las posturas de los protagonistas de la segunda parte de las "confidencias": Joaquín Núñez del Cuvillo, Justo Hernández y Adolfo Martín. Pasen y lean.

CONFIDENCIAS DE INVIERNO Y CHIMENEA, POR J.L.BENLLOCH (II)

Joaquín Núñez del Cuvillo, Justo Hernández y Adolfo Martín abren la cocina simbólica de sus casas a Aplausos

Seguimos en modo invierno. Confidencias, chimenea, recuerdos, balances, Andalucía, Salamanca, Extremadura, las lluvias que siempre llegan, las apreturas que tampoco faltan, menos aún las ilusiones, la impronta de ganaderos marcada en el alma, cada uno con su libreto, su estilo, confianza con el amigo, recelo con el periodista… hombres de campo con preparación universitaria los tres, Joaquín Núñez del Cuvillo, Justo Hernández y Adolfo Martín abren la cocina simbólica de sus casas a Aplausos.

CONFIDENCIAS DE INVIERNO Y CHIMENEA, CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

Entramos en la sacristía de unas cuantas seos que en el mundo del bravo tienen rango poco menos que de catedralicias: hablamos con José Luis Lozano, Ricardo Gallardo y Pablo del Río

El invierno es tiempo de trabajo y reflexión en el campo. Se apagaron los focos de la temporada y hay que comenzar a procesar los resultados. Hay que seguir trabajando y sobre todo soñar. En el campo o se sueña o se hace especialmente difícil mantener el rumbo. No se puede obviar que es el tercio más sacrificado de la tauromaquia, entre otros varios motivos porque, como insiste José Luis Lozano y respaldan sus compañeros, es el único en el que incluso en tiempo de crisis no puedes interrumpir la inversión. Las vacas siguen comiendo y no digamos ya los toros sobre los que la sombra de la tablilla de los kilos amenaza con los más desabridos desenlaces. Pues de eso exactamente, de esperanzas, de una economía de resistencia, del intervencionismo administrativo que nace en el desconocimiento, cuando no de la desconsideración, y que tanto ahoga, qué digo ahoga, asfixia, y en ese aspecto pongan las excepciones que quieran que nunca podrán ser muchas y de otras reivindicaciones del sector trata este reportaje.

Todos sabemos, a poco que se conozca el campo, que más que intervenido está colonizado. Le mandan desde la metrópoli, esa es la distancia conceptual, y lo exprimen desde la misma metrópoli. Papeles y más papeles hasta el mismísimo ahogo. Eso en los despachos de las altas instancias, que luego llega el momento de la verdad, llegan a la plaza y no mejora nada. Qué pocas veces se les valora con propiedad, cuántas veces les convierten en pararrayos de la impericia torera, en el mal de todos los males, ya saben lo mucho que pesa en el toreo la nostalgia resumida en una frase ¡aquello sí eran toros! o aquella otra tan recurrente y actual de ¡se ha parado el toro! Sin preguntarse por qué o a cuenta de qué se ha parado. Es evidente que contra todo eso solo se puede oponer ilusión, vocación, tradición, lealtad familiar e incluso ansiedad social, todavía viste ser ganadero de bravo, y ninguna de esas ideas forman parte de los balances de cuentas.

Para hablar de todo eso, de los sueños, del intervencionismo, del desconocimiento y del desinterés oficial, de las reivindicaciones, de aspiraciones también… hemos improvisado esta especie de cocina virtual, la sala donde los ganaderos hablan en confianza y abren sus corazones, en otros tiempos se le denominaba la sacristía, pues eso, vamos a entrar en la sacristía de unas cuantas seos que en el mundo del bravo tienen rango poco menos que de catedralicias. No pueden ser todas pero las elegidas tienen peso y ascendencia: José Luis Lozano, Ricardo Gallardo, Pablo del Río… habrá más, no han coincidido en el espacio ni el tiempo para este trabajo, pero sí han permitido la licencia periodística de enlazar sus respuestas.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

ENTREVISTA CON PONCE, POR JOSÉ LUIS BENLLOCH

"Julio Iglesias grabó un disco hace poco con todas las canciones de sus inicios. Le pregunté por qué lo hacía y me dijo: ¡Porque ahora canto mejor! Es lo mismo. Cualquier toro de antes, ahora lo cuajaría mejor", subraya el valenciano en vísperas de su regreso a los ruedos

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- DIEGO URDIALES

“No puedo ser un torero de una regularidad tremenda. Eso es evidente. En toda la historia del toreo todos sabemos la clase de torero que es cada cual y cuando uno quiere torear de una manera especial es más fácil que se cuajen faenas y que la regularidad sea más complicada”, asegura el torero en una amplia entrevista

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

"Agradezco a mis padres que me enseñaran el valor del dinero y del trabajo. Todos los fines de semana nos ponían una tarea y había que trabajar un poquito", expresa el torero

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

Horas antes de descubrirse la grave lesión que le ha dejado fuera de las primeras ferias, Fortes concedió una amplia entrevista a APLAUSOS que reproducimos a continuación. “Yo soy una persona muy reflexiva, muy callada y sin embargo como torero soy muy impulsivo y muy pasional", afirma

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“Diciéndome que soy un torero artista igual se quedan cortos. Yo repaso mi carrera y veo que he hecho cosas que muy pocos toreros de los que consideramos artistas han podido hacer. Y si han podido, no lo han hecho”, admite

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“Dejo de estar en la competición, no dejo de ser torero. No hubo ninguna señal concreta para tomar esta decisión, es algo progresivo…", asegura el torero en una amplia entrevista

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“Estoy contento con lo logrado, pero aspiro a mucho más. Yo sé que lo logrado es mucho viniendo de donde venía, que no era fácil darle la vuelta a mi situación, pero quiero más. Y estoy convencido de que lo puedo conseguir”, asegura

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH.- DE BLANQUET A HONRUBIA

Blanquet y Honrubia representan la eficacia frente al lucimiento; clarividencia frente a locura, lo que debe ser frente a lo que no te dejan ser; el reconocimiento absoluto frente al debate más radical; uno alto, otro bajo… los dos fueron brutalmente diferentes y absolutamente toreros. El primero fue el más grande con los grandes en los tiempos más grandes; el segundo fue el más grande en su mundo y en su suerte

Amigos y aficionados a los que reconozco criterio periodístico y categoría de aficionados me han pedido un capítulo más. Sería conveniente, me dijeron en términos taurinos, una media verónica para rematar el reportaje que titulé de Nostalgia y plata con el Alpargatero y los viejos banderilleros que dieron pie a la que se conoció como Escuela Valenciana, gentes que encadenaron una leyenda tras otra para gozo y gloria del toreo. Naturalmente no he querido negarme porque yo mismo he sido de los que gozaron y se alimentaron de esas leyendas en algunos casos de manera muy directa hasta convertirme en un adicto. Así que este segundo capítulo es un poco a petición.

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“Antoñete fue mi maestro y mi amigo. Siempre fue un espejo para mí y para muchos toreros. Todos los que comenzábamos estábamos enamorados de muchas de sus fotos. Entonces no había vídeos y las fotografías adquirían una importancia grandísima. Con una foto bastaba para que un torero te ganase”, recuerda el torero

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

“Yo creo que los toreros apasionados, los de arte, los de la profundidad… es difícil que lleguen al retiro total. Siempre torearán por la calle, cogerán un capote, soñarán… siempre tienen la tentación. Otros lo dejan y no quieren ni oír hablar del toreo. Yo soy de los primeros”, asegura el torero

ENCUENTROS, POR JOSÉ LUIS BENLLOCH.- ALPARGATERO Y LA ESCUELA VALENCIANA

En recuerdo y homenaje a lo que se conoció como la escuela valenciana de banderilleros

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

El maestro Pedrés sigue mirando con cariño y nostalgia al joven que redujo espacios y que acreditó la marca torera de Albacete

ENCUENTROS CON JOSÉ LUIS BENLLOCH

Este año se cumple el septuagésimo quinto aniversario de la muerte de Félix Rodríguez, un torero adelantado a su tiempo

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