Como en anteriores temporadas, la plaza de Jaén le colocó de nuevo en órbita. Ese triunfo ante sus paisanos supuso un nuevo toque de atención dentro de una temporada que el propio torero califica de complicada pero intensa. Asume su situación aunque se resigna a aceptarla. No quiere excusas ni lamentos. Y lejos de venirse abajo, espera paciente su oportunidad para dar un golpe de efecto.
- “Lo bonito de esto es mantener la ilusión de que llegue un día y triunfar fuerte, entonces me acordaré de los momentos malos”
- “No sé si mi situación es justa o injusta, lo que debo hacer es ganarme el sitio con la espada y la muleta”
