Abrió la tarde el portugués Tomás Bastos, impecable de blanco y azabache, quién ya se lució en el saludo a la verónica ante el Sánchez Herrero que abrió plaza. Brindó al público una elegante faena con mucha importancia sobre la diestra, aprovechando las magníficas cualidades del estado sobre ese pitón para dejar sobre el tapete que ya está cuajado y hecho para metas más altas. Mató de estocada y dos descabellos. Una oreja tras aviso y aplausos al arrastre.
Julio Méndez sufrió una aparatosa voltereta al lancear a su primero, al colársele por el pitón derecho. Se repuso y volvió a la cara para firmar una faena, brindada al público, de gran calado. Muy importante la apertura de faena doblándose por abajo en pases de castigo ante un utrero falto de codicia. Mató de pinchazo y estocada. Una oreja.
Diego Mateos, que debutaba con picadores, se plantó de hinojos para recibir al cierra-plaza (por cierto con un horrible capote de vueltas blancas), un astado de bonita lámina y bien rematado, aunque muy justo de fuerza, una carencia -junto a la falta de humillación- que acusó en la lidia defendiéndose cuando el novillero de Navarredonda de la Rinconada le presentaba la muleta. No obstante, la firmeza caracterizó su trasteo, con mucha voluntad y ganas, para dejar constancia de su mejor toreo sobre la diestra. Mató de pinchazo hondo y seis descabellos. Palmas tras aviso.
Félix San Román mostró solvencia y, aunque el ambiente era frío, el espigado novillero se sobrepuso en una faena sin alardes, pero con prestancia y calidad ante un novillo que le faltó alegría y humillación para matar de estocada al encuentro. Palmas.
Ciudad Rodrigo (Salamanca). Lunes, 16 de febrero de 2026. Novillos de Sánchez Herrero, bien presentados y de juego desigual. El primero fue el de más clase. Tomás Bastos, oreja tras aviso; Julio Méndez, oreja; Felix San Román, palmas; y Diego Mateos, que debutaba con picadores, palmas tras aviso. Entrada: Lleno en tarde nublada.
