La idea y el término de “la toreabilidad” se deben a Juan Pedro Domecq Solís. No deja de ser un palabro, pero su significado resulta transparente. Un día empezó a predicarse de los toros el verbo “dejarse”. De un toro puede decirse que “se deja/dejó torear” y parece pan comido. Cada vez que se reabre el debate sobre el torismo, saltan como a resorte los que no creen en él. Cuestiones de dogma y doctrina.
Quienes rechazan la dicotomía torismo-torerismo son los mismos que patrocinan la idea de la toreabilidad. Al discurrir la teoría de la toreabilidad, Juan Pedro Domecq abonaba dos conceptos derivados: el toro armónico y el toreo uniforme. Lo que no procede es identificar toreabilidad con facilidad o ausencia de riesgo. Etcétera.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Toreables, tolerables dolores
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…