Durante la Temporada Grande de 1995, en la monumental Plaza México, se doctoró hace treinta años, José Tomás. "En el toro de la alternativa, bien con el capote sobresaliendo un apretadísimo quite por chicuelinas. Tras la ceremonia, emotivo brindis a su padre, José Tomás Román Capelo. Con la muleta aguantó lo indecible las descompuestas embestidas de su enemigo. Como digno colofón a su gesta, ejecutó el toreo por alto con tal verdad que el público no daba crédito a lo que estaba observando. Pinchazo arriba, estocada trasera y nutrida petición de oreja que no fue concedida, dando una merecidísima vuelta al ruedo".
El torero de Galapagar tuvo que pechar con las malas condiciones de su segundo toro y con el viento se la jugó de verdad. "Dio cátedra de torerismo y pundonor hasta resultar prendido al intentar un natural. Visiblemente lastimado permaneció en el ruedo hasta terminar con el astado de entera ligeramente desprendida y contraria y tres descabellos. Hubo petición de oreja, no atendida por la presidencia y fue fuertemente ovacionado al pasar por su propio pie a la enfermería".
José Tomás recibió el doctorado de manos de Manolo Mejía, como padrino, y Jorge Gutiérrez, de testigo, que entró sustituyendo a David Silveti. Para la ocasión se lidiaron tres toros de Xajay, dos de Teófilo Gómez y un sobrero de Garfias. José Tomás, vestido de grana y oro, recibió la alternativa con el toro Mariachi, marcado con el número 283 y un peso de 500 kilos, perteneciente a la ganadería de Xajay.
La cornada recibida por el neófito en el escroto no revestía gravedad, aunque después de curarlo en la enfermería de la plaza, fue trasladado a la clínica Londres de la capital azteca. Tras salir de esta, emprendió viaje a España, acompañado de su apoderado Emilio Miranda.
Unas horas después el diestro se sinceraba en la sección Protagonistas de Aplausos con nuestro compañero Luis García: "Fue en mi segundo toro, manso y además muy reservón. Le planté cara desde los primeros lances con el capote, pero enseguida se paró. Un toro sin ninguna clase y que además medía mucho al torero. Yo le consentí en los muletazos iniciales por arriba, pero cuando intenté correrle la mano en el segundo viaje, se paró. Insistí, y se me vino encima. Con suerte, pues la herida afortunadamente no es grave".
Durante la entrevista, no pudo olvidar su cariño por México: "Era un deber doctorarme allí, ya que como torero nací y me hice en aquel país", haciendo alusión a cuando un par de temporadas antes de la alternativa fue a probar fortuna, sin apenas contratos, y a través de sus éxitos en el país azteca logró darse a conocer en España.
La prensa mexicana se hizo eco del impacto de la alternativa del diestro de Galapagar, copando las portadas de los diarios al día siguiente. En este sentido, en Ovaciones, titulaban: "José Tomás, un chaval con gran futuro"; por su parte, El Heraldo, destacaba: "Sólo se salvó el valor de José Tomás"; mientras que Novedades, escribió: "El arte de la tauromaquia vio nacer a una gran promesa: José Tomás".
Foto: Aplausos
