Conocí a Jordi García Candau en febrero de 1982 durante el juicio del 23-F. Jordi era un jovencísimo redactor de Radio Nacional y yo un maduro periodista destacado por El Correo Catalán en aquel acontecimiento histórico. Nuestra relación fue amigable y cordial y así se ha mantenido a través del tiempo.
Durante muchos años coincidíamos de Pascuas a Ramos y nos saludábamos con alegría, pues la simpatía era mutua. Cuando García Candau puso en marcha RTV-CLM, sin mayor compromiso formal que un apretón de manos, me hice cargo de las transmisiones taurinas del ente. Él sabía cuáles eran mis ideas y a la opción política que votaba, que no era precisamente el PSOE, y yo tampoco ignoraba las suyas. Jamás hablamos de política ni de dinero. Me pagó lo que creyó justo, y a mí me pareció bien. Ni profesional ni económica ni políticamente hubo nunca un roce entre nosotros.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Un garrulo con mando
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…