Su estampa tan policromada, su expresión y ese estilo tan personal de entregarse mediante la fijeza y el galope, hacen de Torrestrella una ganadería de referencia. Una divisa distinta. La temporada ha sido buena para Álvaro Domecq, corridas como las de Sevilla, Beziers, Dax, Jaén o esa novillada tan extraordinaria que lidió en El Puerto de Santa María, han puesto de manifiesto las pautas de bravura que se defiende en la finca gaditana de Los Alburejos.
- “Hay quien critica la movilidad pero es básica para que un toro sea bravo. La bravura es galope y alegría, eso es lo que emociona al público”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1952
(Foto: Arjona)
