A la salida de la Plaza Real de El Puerto de Santa María, terminados los toros, acepté como punto de encuentro el punto de encuentro de los guiris: el monumento al toro. Centenares de personas como dando vueltas en noria al monumento, mirando al móvil, luego mirando allá, o sea, a ninguna parte y otra vez al móvil. La gente local pasa y te mira como se mira en el zoo a un ornitorrinco. Alguno hasta te tira un cacahuete. Son ignorantes, el ornitorrinco, animal extraordinario, es un depredador carnívoro. Además, yo no tiro cacahuetes cuando los juláis se citan debajo del Tío Pepe, en la Puerta del Sol. Madrid. España.
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