La Feria de Julio de Valencia tiene una idiosincrasia particular. Son muchas las características que la distinguen como la desencajonada, que tradicionalmente atrajo a miles de aficionados. O su peculiar merienda, una parada obligatoria. Se come en los tendidos y en el patio de caballos, donde los mulilleros apuestan por el rocín que mejor y más pronto arrastrará al toro. Y con el calor apretando, no hay nada mejor que coger fuerzas con una paella a orillas del Mediterráneo y acabar paseando por Viveros al son de la buena música.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Una Feria con identidad propia
El ganadero se sintió indispuesto mientras se encontraba recuperando las últimas reses perdidas en Gátova,…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Víctor Hernández, protagonistas de la quinta de abono;…
La figura peruana ha sido galardonada con la Gran Cruz de la Orden al Mérito…
Entre los profesionales se pudo ver a Raúl Gracia "El Tato", Jorge Isiegas, Paul Abadía…
En el auto hecho público esta mañana, el TSJ de Aragón acuerda estimar la medida…
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…