La Feria de Sevilla de este año ha deparado dos grandes sorpresas: la solvencia de Manuel Escribano, que, por la vía de la sustitución y frente a dos miuras, ha dado una dimensión que le ha catapultado hacia los carteles de las grandes ferias a poco que las empresas tengan un mínimo de sensibilidad y se den cuenta de que hay que inyectarle a la Fiesta novedades que la saquen del marasmo del sota, caballo y rey en el que se encuentra sumergida; y una corrida de Miura con trapío, bravura, casta y fondo, con cinco de cuyos toros se pudo hacer el toreo templado y por abajo que prima en la actualidad. Y eso sin perder ni un ápice de su dureza y acometividad de siempre. Una gran corrida que ha permitido a Escribano, un torero sevillano postergado y casi olvidado pese a su juventud, demostrar que en la espesura del escalafón hay valores a los que dándoles oportunidades de enfundarse el traje de luces, podrían demostrar su valía. Dos orejas, que con mayor acierto a espadas pudieron ser cuatro y una clamorosa Puerta del Príncipe.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Una feria para el recuerdo
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…