Hace más de medio siglo que Salvador Gavira compró la vacada de Marzal, una ganadería formada con una miscelánea de encastes de la que surgió un toro con una personalidad que fue fijando todavía mucho más Antonio Gavira. Hoy en día, otro Salvador, hijo de Antonio y nieto de aquel primer ganadero, lleva el mando de este legado desde hace seis años. Dejó todo para seguir construyendo la obra de su padre y ahora, una vez definida la tipología del gavira, abre nuevos senderos en busca de más bravura.
"Granada siempre la llevo en el corazón y nos hemos empeñado en llevar el toro de hechuras perfectas y que tenga clase y fondo. La corrida de este año es de una belleza brutal y con unas hechuras muy especiales"
"Gracias a la selección de mi padre, me puedo permitir el lujo de obsesionarme más por la raza que por el tipo; los gustos del público son otros y hay que adaptarse"
Lea la entrevista completa en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Una forma de vivir el toro
El festejo cuenta con cuatro toros y dos novillos de Julio de la Puerta
El empresario Tito Fernández ya ha comenzado las contrataciones y ha cerrado un elenco ganadero…
La corrida de la Beneficencia, la Copa Chenel, el cartelazo de Marbella con Morante, Talavante…
El ciclo de Santa Ana se celebrará del 25 al 29 de julio y lo…
El torero valenciano se ha resentido de un problema en el hombro izquierdo; su lugar…
"Como torero de plata, mi padre es el torero que a mí me hubiera gustado…