Comienzo a hartarme de tanto insulto de los mascotistas y de los mal llamados “animalistas”, lo dejaré claro. Yo no soy contrario a las mascotas. No deseo que se prohíban, no las odio, no creo que sean responsables de nada, nada tengo en contra de esos seres vivos y ni siquiera puedo afirmar que nunca tendré una. Ejemplo. En el Noniná de Madrid, gastrobar donde ponemos la mejor hamburguesa de res de lidia del mundo, a cara y oferta abierta y orgullosa, tengo que aguantar el tirón de los joputas que me pintan, me joden el lavabo o me ponen silicona a la cerradura. Eso no lo hace un animal, lo hace un ser humano, joputa.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2087
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2087 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2087 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Una hostia coherente
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril