"En estos momentos siento felicidad y sobre todo la satisfacción interior de que muchas veces el camino es duro y parece equivocado, pero parece ser que al final no". Son las palabras de Diego Urdiales tras pasear dos orejas, una de cada uno de su lote de Juan Pedro Domecq, y haber logrado abrir la puerta grande en la corrida de la Prensa de Madrid.
Esas eran sus sensaciones tras pasear el trofeo del cuarto. Tras cortarle otro al segundo, en los micrófonos de Telemadrid comentaba: "El toro ha tenido cosas buenas y lo he disfrutado mucho, me he sentido con él y he vivido momentos muy bonitos".

