Los novillos de Jiménez Pasquau ya están enchiquerados. Los seis novilleros que harán el paseíllo esta tarde se han ganado a pulso formar parte de este primer escaparate de la temporada. Un día especial para Sergio Rollón, una fecha que se posará en el curriculum de Samuel Castrejón -debuta con picadores el novillero de la Escuela José Cubero "Yiyo"-, una novillada que significa mucho para Mario Vilau -su presentación en la Comunidad de Madrid-, la recompensa tangible del triunfo de Álvaro Serrano y Julio Méndez así como la presentación en "su casa" de Félix San Román. La clásica divisa jienense inaugura un ciclo de mucho interés.
Borja Jiménez, que regresa a Valdemorillo después de diez años con una situación completamente diferente de su carrera y de la propia plaza, se verá en un mano a mano con Tomás Rufo, en quien tantas esperanzas de relevo están depositadas. Dos figuras en potencia que se enfrentarán a toros de Hermanos García Jiménez, Fuente Ymbro y El Capea -divisa triunfadora de 2025-.
La traca final vendrá con un cartel definido en toreros de clase: Uceda Leal, Juan Ortega y Pablo Aguado. El estilo castizo del madrileño en sinergia con la sevillanía entendida desde las dos orillas del Guadalquivir. Se enfrentarán a una preciosa corrida -por hechuras y variedad de capa- de Torrealta.
La expectación ha ido in crescendo, el pulso lanzado por Borja Jiménez a Roca Rey en la gala de San Isidro da buena medida de la ambición del matador de Espartinas que no se dejará ganar la pelea ninguna tarde en este 2026 de tanto compromiso. Un mano a mano de máximo interés con un Tomás Rufo especialmente motivado por la rivalidad como ha confesado recientemente. El valor de lo clásico que tanto gusta en Madrid, como bien saben los empresarios Víctor Zabala y Carlos Zúñiga, garantiza una magnífica entrada para el domingo. ¡Que salga el toro ya!

