Plaza de toros de La Algaba (Sevilla). Lleno en los tendidos en el festival a beneficio de ANDEX. Se lidiaron seis novillos de Zalduendo. Curro Romero (dos orejas, silencio y palmas) y Morante de la Puebla (oreja, ovación y dos orejas y rabo), mano a mano. Este festival iba a celebrarse en Sevilla, pero la negativa de la empresa Pagés, junto al silencio de la propia Maestranza, hizo que se tuviera que celebrar en La Algaba. Para los amantes de la estadística, Espoleta es el último toro que desorejó Curro Romero, siendo Tiburón el último astado que estoqueó en su larga carrera.
La bomba informativa estalló poco antes de las diez y media de la noche del domingo 22 de octubre, cuando ante los micrófonos de Radio Nacional de España, durante el programa taurino "Clarín", al ser entrevistado por Fernando Fernández Román, espetó inesperadamente esta frase que ya es un documento para la historia: "Te voy a dar una noticia: a partir de hoy dejo de torear…". Y señaló posteriormente: "Hay que darle paso a los jóvenes", antes de referirse a una voltereta que sufrió Morante esa misma mañana en el festival que "aunque no le pasó nada, me preocupó mucho, porque me recordó que los toros pueden herir, además si me quedo con los seis toros hubiera sido un problema. Ha llegado la hora del adiós".
Aclaró después que lo que abandonaba era su actividad profesional, pero si sus condiciones físicas lo permitían, actuaría en algún festival benéfico. Con el paso de los años, se vio que fue la última actuación de Curro Romero en público. Antes, el 10 de septiembre, actuó por última vez vestido de luces en la feria de Murcia, alternando con Pepín Jiménez y El Juli, lidiando una corrida de Luis Algarra.
Esa temporada de 2000 hizo el paseíllo en diecisiete ocasiones, cortando cinco orejas, siendo la última el 26 de Junio en Badajoz a un toro de Fuente Ymbro. Entre sus actuaciones de ese año, destaca la de la inauguración de la plaza de toros de Vistalegre y la apoteosis en la feria de Jerez, donde cortó los máximos trofeos.
Tal como escribió Carlos Crivell para Aplausos: "Su plaza talismán fue la de Sevilla, en la que actuó en cinco novilladas, 183 corridas de toros y doce festivales. En cinco ocasiones salió por la Puerta del Príncipe a hombros. Tras su adiós, Curro se ha convertido en un mito para los aficionados. Sevilla le ha tenido siempre en su corazón. Prueba de ello es la infinidad de galardones, distinciones y un monumento levantado junto a la plaza, inaugurado el 1 de diciembre de 2001, con la leyenda impresa "Sevilla a Curro Romero".

